Álvaro Véliz

Nombre de la balada de los años 2000, Álvaro Véliz ha debido lidiar con las dificultades que tuvo el género en esa década —que vio el derrumbe de la industria discográfica y la invasión de baladistas televisivos—, y por ello ha tenido momentos profesionales de intensidad variable, aunque ha sabido diversificar su oficio con otros caminos de la música, como la publicidad y la composición por encargo.

Fechas

Santiago - 09 de febrero de 1972

Décadas

1990 |2000 |2010 |

Géneros

MusicaPopular.cl

Su oficio musical comenzó cuando niño, y tuvo un particular inicio al participar en el "Clan Infantil" del programa  Sábados Gigantes. Más tarde fu voz de jingles publicitarios, luego participó en varios festivales y fue director de grupos musicales religiosos, hasta que a finales de los 90 nuevamente Sábados Gigantes marcó una inflexión en su carrera: allí ganó un concurso de intérpretes y dos años después fue reclutado por un sello multinacional.

Así, ya en la década del 2000, se instaló como una de las voces nuevas de la balada chilena, compartiendo escena con nombres como Andrés de León, Douglas y Santos Chávez. Con temas propios y algunos covers, se movió en escenarios y en espacios televisivos, alternando ese camino con distintas instancias de la televisión: fue la voz en español para series de animé como Dragon Ball Z, ha compuesto canciones para espacios de servicio y programas de talentos, y en el 2006 representó a Chile en el Festival de Viña del Mar.

Carolina Soto y su regreso discotequero

Desde un silencio musical, la ex baladista de "Rojo" sube el volumen al máximo con "La reina soy yo", una canción para la pista de baile y la esfera de espejos. Dedicada a la comunidad LGBTI, su lanzamiento se realizó en el contexto de una Marcha del Orgullo Gay en plena cuarentena. «A veces necesitamos poner la radio fuerte, bailar y olvidarnos del mundo», dice la cantante rancagüina.

Una candidata incomparable

En la recta final de la entrega de postulaciones, la estrella de la Nueva Ola concita el apoyo de organizaciones feministas como la Matria. Será una deliberación reñida y friccionada, toda vez que en 75 años de premiación solo tres mujeres lo han obtenido.