Lluvia Ácida

Lluvia Ácida
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Por más de treinta años, Lluvia Ácida ha desarrollado su trabajo con el objetivo de mostrar la identidad magallánica hacia el resto del mundo, por medio de obras  conceptuales y colaboraciones con escritores y cineastas. Han tomado la música electrónica como una especie de folclor universal, susceptible de ser adaptada a distintos contextos y bajo el lema «El sur es el futuro». Formado en 1995 por Héctor Aguilar (ex integrante del grupo grindcore Infidel) y Rafael Cheuquelaf (ex tecladista del grupo dark Mantiza) —ambos activos, también, en un trabajo solista por separado—, el dúo se reunió en torno a las audiciones de artistas pioneros del tecno e industrial, aunque con el paso del tiempo ampliaron sus influencias a la música dark, el trip-hop y el ambient. Todo con una visión netamente localista, al punto de declararse alguna vez como «la mezcla entre Kraftwerk y Francisco Coloane».

Ficha

Años

Punta Arenas, 1995 -

Región de origen

Magallanes y de la Antártica Chilena

Décadas

1990 |2000 |2010 |2020 |

Géneros

Integrantes

Héctor Aguilar, voz, programación, sintetizadores, teclados, samplers y tornamesa (1995 - •).
Rafael Cheuquelaf, voz, programación, sintetizadores, teclados, vientos, bajo, guitarra y charango (1995 - •).

Lluvia Ácida

Por más de treinta años, Lluvia Ácida ha desarrollado su trabajo con el objetivo de mostrar la identidad magallánica hacia el resto del mundo, por medio de obras  conceptuales y colaboraciones con escritores y cineastas. Han tomado la música electrónica como una especie de folclor universal, susceptible de ser adaptada a distintos contextos y bajo el lema «El sur es el futuro». Formado en 1995 por Héctor Aguilar (ex integrante del grupo grindcore Infidel) y Rafael Cheuquelaf (ex tecladista del grupo dark Mantiza) —ambos activos, también, en un trabajo solista por separado—, el dúo se reunió en torno a las audiciones de artistas pioneros del tecno e industrial, aunque con el paso del tiempo ampliaron sus influencias a la música dark, el trip-hop y el ambient. Todo con una visión netamente localista, al punto de declararse alguna vez como «la mezcla entre Kraftwerk y Francisco Coloane».

Luis Felipe Saavedra

Vientos patagónicos y antárticos
Basado no sólo en softwares, teclados y samplers, sino además instrumentos de cuerdas, vientos y percusión latinoamericanos, su primer trabajo fue Simulación (1996). Con Maquinaciones (1997, disco compartido con la banda peruana Insumisión), Efectos secundarios (1999) y Recolonización (2000) se transformaron en un referente de la electrónica del fin del mundo.

En 2001 el grupo fundó su propia etiqueta disquera, Eolo, que editaría pronto a otros proyectos musicales de la región como Nebula (seudónimo de Cheuquelaf), Polar (seudónimo de Aguilar), Protocultura, Lumania y Agnosia. Bajo ese sello publicaron Magallania (2001), un disco que presentaron tanto en Magallanes como en Santiago, y ese mismo año siguieron con Per secula in albis, una colección de videoclips realizados desde 1996.

Bio (2002), su siguiente álbum, mostró un sonido más orgánico, mientras que Tierra de espectros (2002) combinó la música del dúo con grabaciones de entrevistas a personas que relatan fantasmagóricas historias de Magallanes. Esa fusión de electrónica con sonidos rescatados desde su propia región continuaría en Hotel Kosmos (2004), con el que se presentaron en Río Gallegos (Argentina) y en Santiago, siempre ofreciendo espectáculos acompañados de imágenes de paisajes del extremo sur.

Con el auspicio del Instituto Antártico Chileno, en 2005 Lluvia Ácida editó Antartikos, disco que narra la historia del continente blanco desde sus orígenes hasta la era moderna en clave tecno, ambient e industrial. Ese mismo año, musicalizaron una versión de Tierras magallanicas (1933), filme del misionero salesiano y explorador Alberto María de Agostini, y dos años más tarde, en marzo de 2007, lo interpretaron en el Gimnasio de la base "Eduardo Frei", en la Isla Rey Jorge, en el que se considera el primer concierto de música electrónica en la Antártica. El registro de ese concierto se convirtió en el documental La ruta de la Antartikos.

Discográficamente tan distante
Luego vinieron Elemental (2006), un repaso en CD y DVD de la historia musical y visual de la banda desde sus inicios; y su participación con el tema "Tierras magallánicas" en el compilado Pueblo Nuevo primer aniversario (2006) marca el inicio de una relación fructífera y sostenida con el netlabel Pueblo Nuevo.

La historia social de Magallanes seguiría inquietando a Lluvia Ácida en lo sucesivo. Inspirados en la Cantata Popular Santa María de Iquique, de Quilapayún, y el libro La masacre de la Federación Obrera de Magallanes, Cheuquelaf y Aguilar publicaron en 2007 La Idea. Canto a la Federeación Obrera de Magallanes, uno de sus trabajos más militantes (y que interpretarían en 2011 sobre la rampla de un camión en plena toma del acceso norte de Punta Arenas, en apoyo al paro contra el alza del gas en Magallanes).

También en 2007, Lluvia Ácida compuso Audioficciones, una serie de piezas instrumentales inspiradas en literatura fantástica y de ciencia ficción de autores chilenos gestada por el escritor Sergio Amira, y que se publicó junto a los relatos en formato PDF para su descarga gratuita. En diciembre de 2008 exhibieron en el Festival IN-EDIT el documental Lluvia Ácida: la dinámica del frío, un retrato de la primera década del dúo. Luego vino Kuluana (2009), disco que rescata el legado mitológico del pueblo yagán por medio de relatos de una de las  últimas hablantes de la lengua yamanihasha. Aquel trabajo fue presentado en la Segunda Bienal de Arte Indígena (Centro Cultural Palacio de la Moneda), en Puerto Williams frente a la comunidad yagán y en Valparaíso, proceso registrado en el documental Kuluana (2010), disponible, como toda su discografía, liberada en internet.

El ritmo de publicaciones se mantuvo: en 2009 editaron Música para las pampas, una colección de versiones electrónicas para canciones tradicionales del folclor patagónico; en 2010 celebraron quince años de trayectoria con el disco de remezclas Cruce de caminos, donde treinta y cinco nombres, entre ellos Gepe y DJ Raff, se hicieron cargo de temas del dúo; en 2011 compusieron la banda sonora Arte y shamanismo paleoindio para el documental homónimo sobre la mística del pueblo selk’ nam de Tierra del Fuego, y Policía del karma, otro soundtrack, ahora concebido para la lectura de la novela gráfica del mismo nombre del autor Jorge Baradit y el ilustrador Martín Cáceres; y en 2012 liberaron El saqueo, un disco que aborda con dureza sonora y textos críticos el modelo económico chileno y los distintos frentes de la lucha social.

El continente de la luz: primeras expediciones chilenas en la Antártica (2012), un compendio de registros de las tres primeras expediciones chilenas en la Antártica, entre 1947 y 1949, se interpretó en vivo en Punta Arenas y en el Museo de Arte Contemporáneo y Feria Internacional del Libro de Santiago. Un año más tarde, Insula in albis fundió su música con grabaciones de campo efectuadas la Isla Rey Jorge, a la que llegaron gracias al apoyo del Instituto Antártico Chileno (INACH).

Investigaciones, registros de campo, improvisaciones
En sus siguientes años, Lluvia Ácida subrayó su proyecto como una propuesta musical y creativa desde una morada  política, profundizando en las temáticas territoriales. Desde ese ángulo, incorporó más grabaciones de campo en lugares aislados, junto con series de improvisación en espacios abandonados y y sucesivas investigaciones sobre las sonoridades que evocaban los entornos más australes. Álbumes como El saqueo (2012), acerca de la depredación medioambiental y la inequidad económica; Insula in albis (2013), disco y película que tienen como temática la vida en la Isla Rey Jorge en la Antártica; o Zonas de silencio (2015), con aquellas improvisaciones en lugares magallánicos deshabitados, confirmaron su propósito. A fines de 2015 realizan un recital en el Stamps Auditorium de la Universidad de Michigan (EE.UU.) junto a Frank Benkho y Namm. Además publicaron el libro Termocrónicas (1995-2015), una compilación de textos e imágenes que resumían sus 20 años de trayectoria.

En 2016 el dúo emprendió una gira por la Región de Magallanes, y escenarios de Valparaíso y Santiago, titulada "En el corazón de los hielos", como homenaje a la odisea antártica de sir Ernest Shackleton y el piloto Luis Pardo. Luego Aguilar y Cheuquelaf publicaron el disco Ciencia sur (2017), dedicado al IX Congreso Latinoamericano de Ciencia Antártica. Por ese tiempo compusieron bandas sonoras para documentales como La isla de los pájaros sombraEl camino de la memoria, un recorrido por antiguos centros de detención y tortura de la dictadura en Punta Arenas publicado en 2019. De cierta manera, ese trabajo se enlaza con el disco Puntarenazo (2023), publicado en el marco de los 50 años del Golpe militar: aborda el episodio histórico de 1984, la primera protesta que se efectuó en presencia del propio Augusto Pinochet, y la represalia que le siguió con el bombazo a la Parroquia de Fátima.

Lluvia Ácida fue el primer proyecto chileno que abordó la pandemia creativamente y desarrolló música en condiciones del confinamiento en una región especialmente castigada por la enfermedad. Ello se convirtió en el disco Antiviral (2020). Y tras dos años de postergación, en 2021 editan el disco Archipiélago Coloane (2021), con la inspiración de lecturas  de relatos del célebre autor chileno. Es álbum recibió el Premio Pulsar en la categoría de Música electrónica.

Actualizado el 09 de abril de 2026