Cevladé

Cevladé  es uno de los nombres más prolíficos del hip-hop. Con más de una decena de discos, algunos editados en México, Vladimir Espinoza debutó en 1999 como Conde Wla-d, seudónimo que derivó en Cevladé. Profesor de lenguaje, en su abultado repertorio hay historias de vida, personajes literarios, poemas y -en algo poco usual en el género- canciones de amor. Crítico incluso con el medio rapero (la canción "Mis principios no son show" del 2010 sacó chispas), Cevladé vuelca un importante trabajo en sus videoclips. Su música, y sobre todo sus letras , representan una de las más diversas y profundas del rap chileno.

Fechas

Santiago - 24 de marzo de 1982

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Cevladé

Jorge Leiva

Wladimir Espinoza tuvo una infancia que podría catalogarse como errante, porque vivió en varias casas de distintas zonas del sur de Santiago. La adolescencia la pasó en Puente Alto, y allí - de un tío político que ponía música en fiestas - aprendió ese oficio y forjó su gusto por la música negra.

Curiosamente, viendo la serie adolescente americana Guys next door entendió y se acercó por primera vez al rap , y de un casette de los Beastie Boys sacó las bases para sus primeros versos. A partir del personaje real que inspira la historia de Drácula (y por su nombre Vladimir)  adoptó el seudónimo de Conde Vla-d, y grabó un cassette con el pionero sello hiphopero Kalimba, O’ Da Grama, que fue editado en 1999. Apenas tenía 17 años.

Estudió un año de Psicología en la Usach, y luego Pedagogía en Lenguaje en la Universidad Alberto Hurtado, pero al medio de las dos carreras tuvo su primer acercamiento formal a la música: Estudió Canto en la Academia de Myriam Hernández, en una carrera que aunque no terminó, le permitió aprender teoría y nociones de composición.

Tras la edición de dos discos independientes con el nombre de Cevladé (una derivación de su seudónimo original), el año 2006 tuvo algo así como su punto de partida oficial y en el sello DMS de Seo2 editó El escritor maldito, que luego fue editado también fuera de Chile. A partir de entonces continuó con una regular y abultada discografía, a razón de un título por año, con elaborados videoclips y permanentes presentaciones en vivo.

Con bases inspiradas en la música negra y con varios guiños a Michael Jackson – al que ha reconocido varias veces como su artista favorito-, las canciones de Cevladé son abundantes y diversas. Canciones de amor (“Dulce de niña”, “Amada inmortal”, “Ahora quieres que vuelva”), historia de vida (“Las lágrimas no ayudan”, o “Canción para un adolescente”) o reflexiones personales sobre su propia vida (“La panacea” donde recrea un diálogo interior, o “Rapeando bajo la lluvia”) son apenas una parte de su extenso cancionero.

Cevladé ejerció por varios años su oficio de profesor de lenguaje, y la literatura ha sido también una fuente recurrente de sus canciones. En el 2009 editó el maxi single El gato negro, con musicalización de textos de Edgard Allan Poe, Rimbaud y Baudelaire, en un ejercicio que ha repetido en otras canciones, y que el año 2014 lo llevó más lejos con el disco conceptual La casa de Astaire, inspirado en un cuento de Borges, y considerado uno de los principales discos de su carrera.

La búsqueda literaria es, para Cevladé, una opción artística, y así lo reconoce:  “Yo desde que empecé a entender la poesía y la música, que fue algo paralelo, me he propuesto borrar límites entre la literatura académica y la cotidiana. Por eso juego con eso y cito a Poe con música inspirada en Michael Jackson. No hay nada más poético que decir ‘anda arriba de la pelota’ para describir a un borracho. Es una manera hermosa de usar el lenguaje.”

El 2010, en su disco Coronación, incluyó el tema “Mis principios no son show”, que contenía abiertos sarcasmos a la superficialidad de algunos raperos. El tema generó molestia en ciertos sectores de la comunidad, pero para Cevladé sigue siendo una crítica que ha reafirmado y que sigue cantando en vivo. “No se hagan llamar poetas  / si no respetan las letras  / si sólo leen y cachan tetas  / si su receta es, vacilón piño y cuneta  / y aliterar la aliteración hasta dejarla obsoleta  / yo no quiero ver que salten  / ni que cabeceen  / prefiero pensar que piensan  / también que a veces leen”.

Realizador o guionista de todos sus videoclips, las canciones de Cevladé circulan profusamente en Internet, y casi todos sus discos se pueden descargar gratuitamente. El 14 de diciembre de 2012, llenó solo el Teatro Cariola, en el lanzamiento de Réquiem for a drink, un disco que grabó con banda, en un formato que ha usado en varios momentos de su carrera. Y aunque nunca ha sido parte de un colectivo, ha colaborado o ha invitado a músicos tan diversos como Lengua Dura, Leo Quinteros o Feliciano Saldías.

Desde el año 2015 ha participado en batallas escritas en Buenos Aires y en México, en una modalidad de competencia entre raperos con textos previamente preparados, donde ha mostrado una especial destreza, y ha generado de mucho prestigio. Al mismo tiempo, continúa su carrera como rapero, con una frecuencia menor que en sus primeros años, pero que lo mantiene como uno de los más llamativos nombres de la escena hiphopera de la década del 2010.

 

Tomás del Real: cantar para cosechar

Sembrar de nuevo es el álbum que cierra el primer tríptico de grabaciones del joven trovador viñamarino, una breve serie de canciones de naturaleza acústica que surgieron al fragor del estallido de octubre y que viven una segunda edad en la dubitativa realidad de la pandemia. La edición ilustra su cubierta con una escultura en madera del artista visual Cristian Garrido.

Conversaciones con el Grupo de Los Diez

El pianista de jazz que vive desde 1999 en esa ciudad dialoga con Alfonso Leng, Alberto García Guerrero y Pedro Humberto Allende a través de sus partituras, que aborda desde la improvisación. Su nuevo disco considera cuarteto de jazz y cuarteto de cuerdas.