Sexual Democracia

En la Universidad Austral y los pubs de la sureña ciudad de Valdivia nació Sexual Democracia, un grupo que desde una plataforma sencilla se convirtió en algún momento en un sorpresivo fenómeno de ventas y difusión, justo cuando la música joven chilena no lograba recuperarse de la caída posterior al llamado boom pop de los años ochenta. Desde entonces, el conjunto se ha mantenido activo, atrayendo hasta hoy a auditores a través de una mezcla musical que combina pachanga, sarcasmo, nostalgia y humor hacia el propio fracaso.

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Años

Valdivia, 1988 -

Décadas

1990 |2000 |2010 |

Géneros

Pop
Sexual Democracia

Integrantes

Miguel Barriga, voz y guitarra (1988 – 2002 / 2007- •)
Samuel Gallardo, bajo (1988 – 1990)
Vicente Aguilera, voz (1988 – 1989)
Iván Briceño, teclados (1988 – 1995)
Juan Paredes, guitarra (1988 – 1989 )
Alexcy Cárdenas, batería (1988 – 1989)
Alberto Larraín, batería (1988 – 1989)
Andrés Magdalena, guitarra (1989 – 1995)
Fernando Fainberg, guitarra (1988 – 1990)
Germán Céspedes, bajo (1989 – 1999)
Claudio del Pino, batería (1989 – 1999)
Rodrigo Leiva, guitarra (1993 – 1994)
Raúl Duarte, guitarra (1998 – 2004)
Rodrigo Carvajal, batería (1999 – 2003).
Milton Bitelbick, teclados (1999 – •).
Mario Barrueto, batería (2004- •)
Fernando Antil
, guitarra (2004- •)
Cristián Rojas, bajo (2004- •)

 

Jorge Leiva

“Los chicos buenos”, “Los pitutos” y “Macondo” son tres de sus grabaciones más populares. La banda no logró sobrevivir a los profundos cambios en la escena musical de la década de los noventa, y se disolvió hacia principios del siguiente decenio. Su fundador y líder, Miguel Barriga siguió primero como solista, pero luego resucitó la banda, que se mantiene con un constante trabajo en vivo a lo largo de Chile.

Nombre de pub
La historia de Sexual Democracia es, en buena parte, la de su vocalista, Miguel Barriga, alguna vez estudiante de Ingenería Comercial en la Universidad Austral, y quien se ha mantenido hasta hoy como el único integrante estable del conjunto. Junto a sus primeros aliados, Barriga fijó un circuito natural de presentaciones en vivo en los pubs de Valdivia. Su primera paga por un concierto llegó en febrero de 1988.

El grupo autoeditó un primer cassette ese mismo año (Los chicos buenos), del cual llegaron a venderse unas dos mil copias informalmente. El trabajo contenía composiciones propias, y les permitió no sólo financiar algunas presentaciones en Santiago sino también llamar la atención del sello Alerce. La escena del pop y rock chileno vivía su caída, luego de la saturación que había producido la música local de los tempranos años ochenta (precisamente, la generación en la que había destacado Germán Céspedes, antes bajista de Aterrizaje Forzoso). Pese a ello, el legendario Ricardo García convirtió a Sexual Democracia en su último fichaje antes de su retiro. Invitó al grupo a regrabar su cassette debut en un estudio profesional, y así quedó armado Buscando chilenos (1990).

Pese a la escasa difusión radiofónica (apenas fueron tocados en la desaparecida radio Umbral), el cassette consiguió vender lo que entonces se dijo eran cien mil copias; una cifra, a todas luces, histórica. Temas como “Los chicos buenos”, “Profanador de cunas” o “Pitutos” se convirtieron en subterráneos hits, gracias a una combinación de picardía, pop y atrevimiento que resultó empática con los auditores no acostumbrado a un rock sofisticado.

Tanto fue el éxito que el grupo llegó en 1992 al Festival de Viña del Mar, cuya organización nada pudo hacer contra algunas groserías contenidas en un par de canciones. Poco antes, la banda había editado su segundo disco, Buscando chilenos II: la venganza continúa. Entre julio y octubre realizaron una nutrida gira por Chile que fue editada como su tercera producción, la última con Alerce. Con la fama vinieron, también, los primeros cambios en su formación.

Promoción multinacional y “Macondo”
El grupo reapareció en 1993 con un disco conceptual y el respaldo de la multinacional BMG. Un rebuscado videoclip, la producción del argentino Alfredo Toth (G.I.T.) y una fuerte campaña promocional apoyaron un disco que no pudo reproducir el masivo fenómeno de antaño: «Dimos más entrevistas que recitales», recuerda Barriga, quien atribuyó en parte la mala suerte a errores de difusión y elección de singles. «El disco no fue entendido en primera instancia, pero en la práctica fue un crecimiento de la banda, por abarcar más temáticas latinoamericanas y superarnos musicalmente». Sudamérica Suda narraba la historia del continente latinoamericano tras un ficticio apocalipsis, y acercaba al grupo a otros ritmos, como los caribeños.

La versión de “Macondo” grabada con Luisín Landáez fue, sin duda, el gran hito de esa producción y hasta hoy una de las grabaciones más recordadas del conjunto. Al álbum lo sucedió Hueveuz (1995), de escaso impacto. Su edición dio inicio a un largo receso en la historia de Sexual Democracia.

El período le sirvió a Miguel Barriga para incursionar en trabajos como locutor radial, e incluso publicar un primer álbum fuera del grupo (Los caballeros como el ajo presentan… canciones pícaras para los asados, junto a Marco Fernández). El álbum Buscando chilenos 3: El encontrón final (1998) marcó el regreso de Sexual Democracia, aunque con algunos integrantes nuevos, y la fe puesta en un cover (“Y volveré”, de Los Ángeles Negros, con la participación de su guitarrista original, Mario Gutiérrez).

Las dificultades de la banda, para entonces de regreso en la independencia, fueron registradas con perspicacia por el programa televisivo El factor humano del desaparecido canal Rock & Pop,  que, en un seguimiento especial, mostró la esforzada gira de una banda dispuesta a recorrer miles de kilómetros en un incómodo minibús y que varias veces termina cantando bajo la lluvia en festivales de escaso presupuesto. Similar tono tuvo más tarde el documental La experiencia Barriga (2011), en el que el conjunto no esquivó el autosarcasmo por su esforzada vida de músicos nómades.

Pese a compilados, constante rotación radial y hasta un cambio de nombre (fueron SXD.CL para un disco editado en el 2001), de entonces en adelante el camino musical de la banda se restringió a la carrera solista de Miguel Barriga (del bajista Germán Céspedes se supo luego en los conciertos de la Súperbanda de los ’80).

Barriga, en todo caso, mantuvo el nombre de la banda para sus espectáculos en vivo, y hacia mediados de la década del 2000 se fue haciendo de una banda cada vez más estable y regular. Con ellos presentó el año 2010 un nuevo retorno de Sexual Democracia, Buscando chilenos 4, disco independiente que contó con la participación de invitados como Héctor Parquímetro Briceño, un dueto con la Sonora  Palacios, y un sencillo con videoclip: “Los nuevos arquitectos”. Como siempre, la meta de la banda es mantenerse en escena, algo que hasta ahora ha logrado con indudable regularidad. Una poderosa muestra de eso fue el 10 de cotubre de 2015, cuando celebró sus 25 años ante un teatro Caupolicán casi lleno, con un público eufórico y de todas las edades, que coreó con entusiasmo cada una de sus canciones.

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