Nuevas Direcciones

Nuevas Direcciones es un grupo de jazz de fusiones y vanguardias encabezado por el baterista Pedro Greene (ex los Blops) luego de sus años de estudio en escuela de música de Berklee y en su vida musical llevada a cabo en París y Amsterdam. Tras su regreso a Chile en 1973,  poco antes del golpe de Estado, el ensamble se formo en 1975 como una manera de dar curso a la música contemporánea de los tiempos. Greene trabajó palmo a palmo con el guitarrista Héctor Sepúlveda, (ex Vidrios Quebrados).

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Años

Santiago, 1975 - 1978

Décadas

1970 |

Géneros

Integrantes

Pedro Greene, batería (1975 - 1978).
Héctor Sepúlveda, guitarra (1975 - 1978).
Sandro Salvati, saxo alto (1975 - 1978).
Carlos de Santiago, bajo (1975 - 1978).
Jaime Labarca, percusiones (1975 - 1978).
Sergio Bezard, percusiones (1975 - 1978).

Iñigo Díaz

Greene venía con su cabeza convulsionada por toda la música que había escuchado en Estados Unidos y Europa, donde fue alumno de percusiones étnicas de Babatunde Olatunji y tocó en la orquesta de free jazz de Alan Silva. Poco antes, desde Francia, Italia e Inglaterra, también había regresado a Chile Sepúlveda, quien por entonces estaba alejándose del blues y abriéndose a otras expresiones de guitarra eléctrica, como la de John McLaughlin.

Ambos músicos se reunieron y en 1975 comenzaron ensayos en una pequeña casa interior de la calle Suecia. Un cuartel general por donde transitó casi la totalidad de los músicos jóvenes que entonces adoptaron el jazz-rock como bandera. Ahí, Greene y Sepúlveda encabezaron el sexteto Nuevas Direcciones (nombre inspirado en una de las composiciones del Miles Davis eléctrico, "New directions").

Los colíderes estaban sobrepasados por la arrolladora música del trío del baterista Tony Williams (Lifetime), que tenía a McLaughlin en la guitarra. A los ensayos se sumaron el saxofonista de la vanguardia jazzística de los '70 Sandro Salvati, quien ya había tocado para los ensambles fundadores del jazz eléctrico en Chile, Fusión (1972, del pianista Matías Pizarro) y Aquila (1973, del vibrafonista Guillermo Rifo), además del bajista Carlos de Santiago y los percusionistas Sergio Bezard (ex Blops) y el joven Jaime Labarca (pronto a integrarse a tres nuevas bandas jazz-rockeras: Nexos, Prisma y Quilín).

El sexteto preparó material propio, principalmente de la tríada Greene-Sepúlveda-de Santiago, giró por unos temerosos circuitos universitarios altamente vigilados por la policía, pero no editó grabaciones y no trascendió mayormente en la década más difícil para la música popular chilena. Uno de los hitos de Nuevas Direcciones fue una recordada aparición durante una recepción al embajador de Estados Unidos en Chile, donde ofrecieron un set musical de vanguardia, opuesta a la música de salón acostumbrada en estas ocasiones. Tras la disolución, el fundador Pedro Greene se unió al grupo Impresiones, del pianista Mariano Casanova, que grabó el disco Dulce y caliente (1978).

Cincuenta mujeres en el escenario

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