Kissing Spell / Embrujo

Como muchas otras bandas chilenas de la época, Kissing Spell comenzó a tocar en 1968, bajo el influjo de gente como los Beatles y Led Zeppelin, aunque sus influencias también contaban a cierta música argentina y brasileña. Ese origen mixto, más el acercamiento de sus integrantes a la poesía, convirtieron a este grupo en uno de los más originales de su tiempo. Emparentados en su sonido con Blops y Los Jaivas, Embrujo representa una vertiente más del fundamental rock de fusión que se fraguó en Chile a comienzos de los años ’70, y cuyo camino se interrumpió por el Golpe de Estado de 1973.

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Años

Santiago, 1968 - 1973

Décadas

1960 |1970 |

Géneros

Kissing Spell

Integrantes

Carlos Fernández Lorenzen; voz, batería y guitarra (1968 – 1973).
Juan Carlos Tato
Gómez, voz y bajo (1968 – 1973).
Ernesto Murillo, guitarra (1968 – 1973).
Ernesto Aracena; órgano, flauta y coros (1968 – 1973).
Guillermo Olivares; piano, flauta y coros (1968 – 1973).

Ana María Hurtado

Kissing Spell (en inglés, “embrujo que besa”) era en un principio un trío: Juan Carlos Tato Gómez, Carlos Fernández y Ernesto Aracena habían tocado música brasileña juntos mientras los dos primeros aún estaban en el colegio. Ya como quinteto, comenzaron a elaborar material principalmente en inglés, además de musicalizaciones de poemas de Federico García Lorca y Gustavo Adolfo Bécquer.

Para desarrollar su trabajo contaron con gran apoyo del padre de Fernández, psiquiatra que dirigía el Instituto de Psicología Aplicada y que les facilitaba una sala de ensayo en el edificio del instituto, situado en el número 185 de avenida Santa María en Santiago. En un estudio del mismo lugar, Kissing Spell hizo una grabación que fue a parar a oídos de Camilo Fernández, productor del sello Arena, quien ya había trabajado con grupos de rock como Aguaturbia y Escombros. Fernández ccedió a grabar el primer disco del quinteto, Los pájaros (1970).

Antes de grabar el segundo, el grupo decidió cambiar su nombre a Embrujo, y así firmaron el álbum Embrujo, en 1971. Allí se destacaban composiciones en castellano que bordean el rock progresivo y muestran amplios matices. En paralelo, Embrujo tocó en lugares como los teatros Marconi (luego Teatro Providencia) y Caupolicán, el Museo de Bellas Artes y el Estadio Chile, junto a contemporáneos como Aguaturbia, Escombros y Los Jaivas.

La llegada de los militares al poder los decidió a poner fin al proyecto. En ese mismo año el guitarrista Ernesto Murillo partió a Estados Unidos, y más tarde lo siguió Carlos Fernández. Este último sigue ligado a la música por medio de la producción de jingles publicitarios y ha participado en dos reagrupaciones de los Blops.

Tato Gómez, en tanto, trabaja como productor musical en Alemania, donde también integró en los años ’70 el grupo Santiago, junto a Mario Argandoña. Gómez y Fernández han vuelto además a trabajar juntos componiendo música new age. Luego del Golpe, los masters de los discos de Embrujo corrieron una suerte incierta, lo que ha impedido la reedición de su música en CD.

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