Criminal

Criminal ha sido el producto de exportación más sólido y eficaz salido del rock duro chileno. Con integrantes ya destacados antes en bandas tan importantes como Pentagram y Nimrod, la banda levantó desde principios de los años '90 un sonido eléctrico de gran potencia, que hacia fines de esa década ya les permitía codearse con nombres de talla mundial. Criminal es hoy una banda de formación multinacional, que tiene a Europa como centro de operaciones y que se mantiene como referente para grupos que confían en el poder del trabajo y la autogestión.

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Años

Santiago, 1991 -

Décadas

1990 |2000 |

Géneros

Criminal

Integrantes

Anton Reisenegger, guitarra y voz (1991 – •)
Rodrigo Contreras, guitarra (1991 – 2010)
Juan Francisco Cueto, bajo (1991 – 2001 / 2003 - 2005)
J.J. Vallejo, batería (1991 – 1994)
Jimmy Ponce, batería (1994 – 2001)
Robin Eaglestone, bajo (2001 – 2003)
Staff Glover, bajo (2006)
Olmo Cascallar, guitarra (2010 -2014)
Zac O´Neil, batería (2001– •)
Dan Biggin
, bajo (2007– •)
Sergio Klein
, guitarra (2014– •)

Jorge Leiva

Ascenso imparable
El grupo nació en 1991, cuando el ex guitarrista de Pentagram, Anton Reisenegger, dejó de lado Fall Out para unirse a Rodrigo Contreras (guitarra, ex Nimrod), Juan Francisco Cueto (bajo) y J.J. Vallejo (batería). Con formación de cuarteto dieron su primer golpe teloneando un show de Kreator en Santiago, al año siguiente. Desde entonces, mantuvieron presentaciones constantes en vivo y una discografía dificultada por las limitaciones del medio.

Criminal

Foto: BMG

Reisenegger había estudiado en el Colegio Alemán de Las Condes, y desde pequeño tuvo la oportunidad de viajar al país germano, donde conoció bandas fundamentales del sonido metalero en el mundo. Los discos que trajo de esos viajes fueron su primera educación en el género, la cual aplicó en Pentagram entre 1985 y 1988.

La administración de la tienda metalera Inferno le permitió mantener su oficio de músico y crear un sello disquero del mismo nombre. A través de esa etiqueta fue que en 1994 Criminal pudo editar su disco Victimized. El sólido sonido de la banda y las rápidas ventas de ese debut independiente llevaron a la multinacional BMG a reclutar al cuarteto y editar el disco en distintos puntos de América Latina y hasta en Japón (donde consiguieron llamativas alabanzas de revistas especializadas). Se inició así la frecuente presencia de Criminal en escenarios extranjeros, y su incuestionable papel de teloneros de cada gran invitado internacional en Chile, incluyendo a Sepultura (1994), Mötorhead y Bruce Dickinson (1996). En 1995 llegó a la batería el ex Slavery Jimmy Ponce.

Al año siguiente, y tras la edición de un EP en vivo (Live disorder), el disco Dead soul mostró la comodidad de la banda en un formato de lógica internacional. El álbum fue producido por el inglés Vicent Wojno (Kreator, Machine Head), e incluyó por primera vez algunas letras en español (como en el tema "Hijos de la miseria"). Su licencia para Estados Unidos y Europa con el sello Metal Blade, fortaleció aún más las aspiraciones internacionales de Criminal, y en su siguiente gira promocional incluyeron presentaciones en Uruguay, Argentina, Venezuela y Colombia (en el festival "Rock Al Parque"). El video para "Collide" logró una rotación inédita hasta entonces en su carrera, que en parte justifica su incorporación al festival Monsters of Rock 1998 realizado en Santiago, donde Criminal es parte de una lista que también incluye shows de Slayer, Anthrax y Helloween.

Tras el registro de un disco en vivo (Slave master Live, 1998) y una primera gira promocional a Estados Unidos, el álbum Cancer (2000) fue la antesala de su paso definitivo de internacionalización. La banda acumulaba fuertes críticas hacia la labor promocional que había realizado (o, más bien, "no realizado") BMG, y buscaba un modo de sostener cierta autogestión. Conflictos internos y las primeras críticas de los fans confundían aún más la situación. Años después, Anton reconocería que Cancer fue un álbum "que se sacó en forma apurada. La banda estaba un poco desencantada, sin muchas ganas de hacer nada. Y lo que salió nunca nos dejó completamente satisfechos".

Reisenegger tomó entonces la decisión de dejar Chile e intentar suerte en Europa. Se ubicó en Londres, Inglaterra, y comenzó a establecer unos primeros contactos. Optimista, se le sumó al año siguiente Rodrigo Contreras. Aunque en algún momento pensaron en formar otra banda allá, decidieron mantener el nombre Criminal en esta significativa nueva etapa de su historia.

La fase europea
Músicos provenientes de experimentadas bandas inglesas, como Extreme Noise Terror y Cradle Of Filth, completaron la formación de este nuevo Criminal, permitiéndole al grupo ingresar con relativa comodidad al competitivo circuito rockero europeo. Ocupados entre festivales, conciertos y nuevas composiciones, el grupo no regresó a Chile sino hasta el 2004, cuando llegaron a Santiago para mostrar su nuevo álbum, No gods, no masters, primera prueba del crecimiento de su sonido (con nuevas texturas y arreglos eléctricos, además de un teclado) y del efectivo interés internacional por su trabajo, que los tuvo promocionando el disco incluso en la parte europea del tour de los estadounidenses Six Feet Under. Para entonces, Reisenegger se había mudado a la localidad alemana de Eislingen (40 kms. al este de Stuttgart, y donde aún reside), aunque sus compañeros seguían en Gran Bretaña.

"Tuvimos mucha libertad para hacerlo, y la usamos", le explicó Anton a la revista Rolling Stone-Chile al presentar ese álbum grabado en Suffolk, Inglaterra. "Hicimos lo que nos nació. No nos preocupamos de lo que pudieran esperar los fans, el sello ni la prensa. Creo que es lo más extremo que hemos hecho, hay temas que son los más acelerados de nuestra discografía".

Poco antes, una reedición de Cancer había incluido como bonus track la grabación de una "Rara tocata nueva" en radio Rock&Pop, difundida por inesperados covers para temas de The Kinks y Del Shannon. Pero lo más importante vendría en Sicario, el disco que Criminal mostró en el 2005 (2006, en Chile) y que los trajo nuevamente al país para un concierto en mayo del 2006, en el capitalino teatro Caupolicán.

A mediados de 2009 llegarían desde Europa noticias sorprendentes, con la invitación recibida por Anton para hacerse cargo de la guitarra del grupo Lock Up, en reemplazo del fallecido Jessie Pintado (ex Napalm Death). «Es un honor», le comentó entonces Reisenegger al diario La Nación. «No puedo creer que finalmente voy a tocar con ellos». Con su residencia en Europa, pero con una presencia regular en Chile de al menos una visita al año, el conjunto celebró 20 años de vida y su historia se sigue escribiendo, mientras se consolida el nombre de Criminal como uno de los grupos más importantes de la música chilena.

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