Diego Morales

Desde inicios de la década de 2000 Diego Morales se mantiene activo como productor de música electrónica, discjockey y miembro de la banda de sicodelia latina Fredi Michel.

Fechas

Fecha de Nacimiento: 1982

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Grupos

Luis Felipe Saavedra

Inspirado en la electrónica abstracta y la cadencia del dub jamaiquino, Morales presentó sus primeras composiciones en el espacio radial “Perdidos en el Espacio”, donde Ottavio Berbakow (Esqueleto) las escuchó y decidió editarlas en su sello, Luna. El dub de los pobres apareció en 2003 con apenas treinta copias, que sin embargo llegaron a las manos adecuadas, lo que permitió a su autor tocar en festivales relevantes como Mutek Chile o el bonaerense SAMC (South American Music Conference) y figurar con el tema “En Maipú se ven los gallos” en un compilado del sello francés Autres Directions in Music, entre músicos de renombre como Panamerican, Mitchell Akiyama y The Remote Viewer.

En paralelo a su trabajo como solista, mientras estudiaba licenciatura en Artes en la Universidad de Chile, formó el  inclasificable combo de latin pop experimental Fredi Michel, con quienes desde 2002 se presenta en vivo.

Entre 2005 y 2008, Diego Morales fue bajista y tecladista en la banda de la cantante Javiera Mena, junto a la que hizo una versión de la canción “Ausencia” para el disco de homenaje a Violeta Parra Cantores que reflexionan (2007), y con quien viajó a festivales en Buenos Aires y México.

Cuatro años después de su debut, Morales lanzó por el sello Quemasucabeza Calmao (2007), uno de los mejores discos de ambient producidos en Chile, con ocho piezas de electrónica planeadora en base a texturas de sintetizadores que prescinden de la percusión. A pesar de las buenas críticas (y la inclusión del track “Beldad” en el compilado de varios músicos chilenos Rumos), Diego Morales apenas presentó ese trabajo en directo: en su lanzamiento en la discoteca La Berenjena de Santiago y en la apertura del concierto que el cantautor sueco José González ofreció en el Teatro Normandie (junio de 2007).

El ritmo de Diegors
Para cuando apareció Calmao, Diego Morales llevaba años investigando en la electrónica de baile y ritmos sudamericanos, y ya se había estrenado como DJ en fiestas santiaguinas. Estaba en plena transición estilística cuando conoció al músico chileno-alemán Matías Aguayo. Comenzó así una relación de amistad e intercambio que se fortaleció en las fiestas callejeras Bumbumbox, que Aguayo y otros productores sudamericanos realizaron esporádicamente en ciudades como Santiago, Buenos Aires, Montevideo, Bogotá o Río de Janeiro, y en las que Diego Morales participó activamente.

Esas fiestas derivaron en 2009 en Cómeme, sello creado por Matías Aguayo en Colonia, Alemania, para difundir el trabajo de productores latinos en el mundo, y en el que Diego Morales, rebautizado como Diegors, editó en un vinilo de varios artistas el track “O sea, helllo!” en 2009, influido en partes iguales por el house y ritmos como la champeta colombiana. Ese mismo año, Diegors emprendió una gira por Europa junto a la cofradía de artistas de Cómeme, experiencia que repetiría las temporadas siguientes, junto a visitas a Colombia y Argentina, ganando prestigio internacional.

Convertido en uno de los DJs más activos y valorados de la escena chilena, Diegors lanzó en 2011 Sacándose uno, un EP de ritmos duros y oscuros, con elementos house, techno y electronic body music, sin dejar de lado su interés por las percusiones latinas, que presentó en sets en Chile, Sudamérica y Europa. A ese trabajo se suma la banda sonora para la obra teatral Abc1 en 2010 (del director Javier Riveros), la aparición de su tema “Pigpen” en el compilado Treasure hunting del sello francés Astrolab y la liberación de remezclas para Surtek Collective, Mkrni, los argentinos Carmel, el mexicano Rebolledo o los suecos MF/MB/.

Para 2013, Diegors preparaba un nuevo larga duración y el debut de su banda Fredi Michel.

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