Alejandro de Rosas

En festivales de Chile y el extranjero ha acumulado premios Alejandro de Rosas, baladista que ha hecho de la televisión y los festivales regionales su entorno natural de presentación. El falsete es uno de los rasgos de su estilo vocal, inspirado en la impronta de románticos de fama continental, como Rudy la Scala. Entre sus éxitos radiales se cuentan “No quiero verte así”, “Todo el amor del mundo” y “Huracán”.

Fechas

- 31 de diciembre de 1961

Décadas

1980 |1990 |2000 |

Géneros

Alejandro de Rosas

Marisol García

Comenzó a cantar muy joven, en competencias televisadas como “Gente Nueva”, (de “Sábados Gigantes”, primer lugar en 1986), “¿Cuánto vale el show?” y el apartado nacional de la OTI (segundo lugar en 1987 y 1990, con los temas “Aventura” y “Como yo”, respectivamente). Su socia inicial fue la compositora Scottie Scott, con quien produjo su primer álbum (Aventura, 1987), y cuyo tema “A los que no creyeron” le hizo ganar un año más tarde el Festival de Laja por Mejor Intérprete y Mejor Canción.  ese mismo 1988 fue parte de la exitosa banda sonora de la teleserie Bellas y audaces, con una versión del clásico de Los Angeles Negros "Porque te quiero". Su discografía también registra colaboraciones con compositores y arregladores como Horacio Saavedra, Reynaldo Tomás Martínez y Juan Andrés Ossandón.

En 2005, Alejandro de Rosas fue uno de los participantes del programa “Rojo VIP”, de TVN, en el cual varias glorias de la canción chilena se reencontraron para una competencia de popularidad. El intérprete concluyó el certamen en el sexto lugar.

"Hijo del sol luminoso", casi 40 años después

En 1981, cuando Joe Vasconcellos era el joven cantante de Congreso, les mostró "Hijo del sol luminoso" con su guitarra y el grupo la convirtió en un clásico al incluirla en su disco Viaje por la cresta del mundo. Casi cuatro décadas después, su autor lanza otra versión: El colorido registro de su concierto de noviembre, acompañado de la Banda Conmoción y Santa Feria.

Cueca centenaria

En 1895, los Lumiere presentaron el cine , y encargaron a realizadores grabar cortos en todo el mundo. En 1903 llegó uno a Chile , y grabó la primera película chilena: Paseo a Playa Ancha. Cinco cortos. El primero es un registro de personas bailando zamacueca. En 2017 lo restauró y publicó la Cineteca.