Chilhué es una palabra huilliche que puede ser traducida como «lugar de gaviotas», y que desde hace varias décadas identifica también a uno de los conjuntos de más riguroso y constante trabajo en la música chilota. Desde su nacimiento, en julio de 1980, el grupo dirigido por Marcos Acevedo se ha diferenciado de los grupos de cantos y danzas chilotas por la fusión de la tradición musical y mitológica de la isla con elementos que han ido más allá de sus raíces puristas. En los discos de Chilhué hay canciones propias, de otros autores y de la tradición, con sonidos que tambén se nutren del jazz, el rock o la trova.
El grupo más disparado de todo el reguero de guitarras rocanroleras prendido entre el rock chileno del año 2000 en adelante fue Tsunamis. Mientras sus compañeros de generación tocaban más o menos fieles a las escuelas del punk o del blues, este cuarteto con nombre de maremoto fue dando forma personal a un modo de tocar intuitivo y explosivo, que llegó a cruzar más de dos décadas y a mantener la cohesión de su sonido pese al paso del tiempo y los varios cambios de integrantes (que, en diferentes momentos, han sumado a músicos destacados también en bandas como Guiso, Solar, Tío Lucho, Yajaira y Matorral, entre otras). Hoy Tsunamis es una banda activa, vehículo creativo para el impulso como fundador y conductor principal de Goli Gaete, quien la dirige desde 2021 desde su nueva residencia en Berlín (Alemania).
Conocida como actriz de televisión y cine, campo en el que llegó a participar en la trilogía del director Nicolás López (Qué pena tu vida, 2010; Qué pena tu boda, 2011; Qué pena tu familia, 2013), Andrea Velasco mostró masivamente su lado musical una vez que publicó sus primeras canciones, reunidas en un EP que elaboró junto al músico Andrés Pérez Lecaros y que contó con la participación de la estrella del pop Francisca Valenzuela. Con estudios en Projazz y también en Buenos Aires, la cantante ya había aparecido en 2009 en clubes de jazz realizando conciertos de repertorio pop y soul. Entre sus colaboraciones previas a su debuto como solista, se registran trabajos con Pedropiedra, Yo soy Pérez y Los Tetas.
Detrás de la figura del compositor Joakín Bello, ciertamente el prócer de la música new age chilena, surgieron otros músicos inspirados en conceptos como la naturaleza, la introspección y la meditación, dándole continuidad a esa línea estética. Rodrigo Cepeda —más conocido como Subhira ("Coraje" en hindú)—, se transformó a partir de los años '90 en el nuevo portador de estos conceptos, a través de un extenso trabajo creativo y proyectos afines a la fusión étnica, pero también a la investigación de la música de los pueblos originarios, la composición de música de carácter sinfónico y camerístico, además el liderazgo de ensambles acústicos y de electrónica étnica, la creación del sello Mundovivo y los festivales Músicas del Mundo.