Niños con Bombas

Muchos chilenos han formado bandas en el extranjero, pero Niños con Bombas destacó durante los años 90 como uno de los grupos rock con base europea de mayor carácter latino. Dos álbumes de golpeadora energía —«latin-cyber-punk», según propia definición— fueron el legado antes de su fin, y la reconversión de tres de sus integrantes en el proyecto Polvorosa, de breve vida.

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Años

Hamburgo (Alemania), 1994 - 1999

Décadas

1990 |

Géneros

Niños con Bombas

Integrantes

Daniel Puente, voz y guitarra (1994 - 1999)
Alex Menck, bajo (1994 - 1999)
Norman Jankowski, percusión (1994 - 1999)
Tina Trillian Bartel, teclados (1996 - 1999).

Marisol García

Después de Parkinson
Tras pasar como vocalista de Parkinson el período de duelo por el fin de los Pinochet Boys, el músico Daniel Puente viajó en 1989 a Alemania para iniciar una residencia que se extendería por más de una década. En los devenires propios del recién desterrado, se contactó con el también autoexiliado Alex Menck, un biólogo brasilero que entonces canalizaba su gusto por la música tocando bajo en una extraña banda familiar que repetía covers de los Rolling Stones. Junto al percusionista alemán Norman Jankowski nació Niños con Bombas, banda con residencia física en Hamburgo pero espíritu y sonido multinacional.

Su primer disco, Niños con bombas de tiempo en el momento de la explosión (1996), combinaba punk, funk, bossa nova, ska y salsa con letras en tres idiomas y la reflexión a veces amarga de una poesía urbana desarraigada. El grupo intentaba así superar los inevitables clichés latinos que se manejan en el Primer Mundo sobre países como los nuestros. «Queríamos hacer algo moderno, más real, como un choque cultural», explicaron. El interés de la escena independiente les permitió iniciar sus primeras giras por Europa y Estados Unidos, incluso en compañía de la reconocida banda industrial alemana Einsturzende Neubauten. Un posterior convenio con la etiqueta estadounidense Grita! los llevó a editar ese disco en varios países de América e incluso sonar en Chile con el single "Screamska".

En promoción, la banda llegó a nuestro país a fines de 1997, y se presentó en diversos locales capitalinos y costeros junto a la tecladista alemana Trillian. El grupo dejó entonces los suficientes contactos para publicar luego localmente El niño, su segundo álbum. Pese a que ese trabajo incluía una composición en la que Puente recordaba sus tiempos de estudiante en Santiago ("Ton ego n'est pas toi"), el músico aclaró que el carácter de Niños con Bombas no era necesariamente nostálgico, mucho menos localista: «No estoy pensando en la Alameda al componer», sintetizó.

La actividad en vivo de Niños con Bombas fue siempre intensa, e incluyó presentaciones en Sudamérica (como en el festival Rock Al Parque, ante noventa mil personas), Estados Unidos y Europa. Además, colaboraron con la banda sonora de las dos últimas películas del importante cineasta alemán Fatih Akin. Pero el cansancio y los problemas con su casa disquera terminaron con la disolución del grupo en 1999, mientras visitaban California y poco después que el chileno Sebastián Tan Levine (antiguo socio de Puente, en los Pinochet Boys) se les había unido como percusionista estable. Daniel y Trillian regresaron a Hamburgo y comenzaron a trabajar asociados en música para películas. Se mudaron más tarde a Barcelona y reubicaron a Jankowski, con quien afianzaron en el 2001 el proyecto Polvorosa. El trío publicó un único disco: Radical car dance (2004).

Tomás del Real: cantar para cosechar

Sembrar de nuevo es el álbum que cierra el primer tríptico de grabaciones del joven trovador viñamarino, una breve serie de canciones de naturaleza acústica que surgieron al fragor del estallido de octubre y que viven una segunda edad en la dubitativa realidad de la pandemia. La edición ilustra su cubierta con una escultura en madera del artista visual Cristian Garrido.

Conversaciones con el Grupo de Los Diez

El pianista de jazz que vive desde 1999 en esa ciudad dialoga con Alfonso Leng, Alberto García Guerrero y Pedro Humberto Allende a través de sus partituras, que aborda desde la improvisación. Su nuevo disco considera cuarteto de jazz y cuarteto de cuerdas.