Los Centrinos

Los Centrinos pertenecen a la primera generación de músicos de cueca brava que grabaron discos en Chile. Por cercanía y doble militancia de sus integrantes están emparentados con conjuntos clásicos, como Los ChinganerosLos Chileneros. Legaron un único LP —Buenas cuecas centrinas (1971)— pero se presentaron hasta 1974 en distintos lugares de Santiago. Su legado es referencia para conocer una interpretación fiel a los orígenes históricos del género.

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Años

Santiago, - 1974

Décadas

1960 |1970 |

Géneros

Los Centrinos

Integrantes

Luis Téllez Viera, voz y pandero
Luis Hernán Araneda, El Baucha, voz y pandero
Raúl Lizama, El Perico, voz, piano y guitarra
Luis Téllez Mellado, voz y pandero.

Verónica Marinao

Luis Téllez Viera fue un pequeño industrial de la marroquinería, pero su pasión no estaba en los cueros, sino en la cueca. Tocaba un pandero de tres corridas de platillos que mandaba a confeccionar especialmente para él, e integró la primera versión de Los Chinganeros, la precursora agrupación que formó ya en los años '30 el cantor y estudioso Fernando González Marabolí.

En los años '60 conoció además a dos integrantes de Los Chileneros: Luis Hernán Araneda, el Baucha, y Raúl Lizama, el Perico, y junto a ellos y a su hijo Luis Téllez Mellado formó Los Centrinos. Téllez Viera es compositor de cuecas como "El beso de Judas" y "No hay como el roto chileno", que junto a otras chilenas o cuecas compuestas por González Marabolí formaban parte del repertorio de Los Centrinos.

El grupo adoptó ese nombre porque la cueca es por definición centrina, según la noción histórica de que aventureros andaluces, impregnados de la cultura árabe tras la invasión a España, se establecieron en sectores de la provincia de Aconcagua, Valparaíso y Santiago, en la zona central de Chile. Ellos desarrollaron el grito característico de esta música y la costumbre de llevar el compás con las manos, así como el arpa grande, el pandero y la técnica de apoyar la mano en un costado de la cara al cantar.

De acuerdo con estos antecedentes, la cueca en su forma más plena se canta entre cuatro personas y, al terminar cada estrofa, toma la voz un nuevo cantor, «vigilado, cuidado y afirmado» por una o dos segunda voces, mientras una cuarta se hace cargo de las animaciones. Y el origen de la cueca es «gritado»: el posterior canto liso y de tono bajo representa al proceso de deformación de este género, cuando fue difundido por Chile entero. Los Centrinos son un referente obligado para aprender este estilo de interpretar la chilena.

Un patrimonio que cumple medio siglo

Desde 1970, el Archivo de Música de la Biblioteca Nacional resguarda partituras, manuscritos, documentos personales, grabaciones, piezas gráficas y una multitud de objetos relacionados con la creación realizada en el país. En octubre festejan sus 50 años con el IV Encuentro Iberoamericano de Archivos Musicales y Sonoros. La programación, acá.

Leo Saavedra confinado

A cinco años de su debut como solista, el ex vocalista de Primavera de Praga presenta su segundo disco, Operación ballena, con ocho canciones compuestas y grabadas durante la cuarentena obligada por el nuevo coronavirus.