En Busca del Tiempo Perdido
Foto: Archivo de María José Navajas (1972)

En Busca del Tiempo Perdido

Sólo cuatro canciones publicadas bastaron a En Busca del Tiempo Perdido para delinear su interesante propuesta a principios de los años setenta, en momentos en que el rock chileno dejaba el beat y se adentraba en terrenos psicodélicos y de fusión latinoamericana. Lo anterior junto a toques progresivos y jazzísticos más una carismática voz femenina, la de Sol Domínguez, dieron al cuarteto una impronta bastante particular.

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Años

Santiago, 1971 - 1973

Décadas

1970 |

Géneros

En Busca del Tiempo Perdido

Integrantes

Marisol (Sol) Domínguez, voz (1971 - 1973)
Alejandro Valenzuela, bajo y voz (1971 - 1973)
Jorge Arcaya, guitarra (1971 - 1973)
Alfredo Bravo, batería (1971 - 1973).

Gonzalo Planet

Con un nombre de evidente inspiración en el clásico del francés Marcel Proust, En Busca del Tiempo Perdido comenzó como banda en 1971, mismo año de la disolución formal del conjunto Los Sonny's, donde participaban el guitarrista Jorge Arcaya y el bajista Alejandro Valenzuela desde 1967. Ávidos de nuevos sonidos tras un pasado pop de covers y de carácter más bien comercial, Arcaya y Valenzuela se unieron al baterista Alfredo Bravo y a la joven cantante Marisol Domínguez para desplegar canciones de un gran manejo instrumental que unían la vanguardia del rock anglosajón con ritmos latinoamericanos y letras de profundidades incluso religiosas, tal como se aprecia en su primer sencillo "Ya es tiempo / Antes del final".

Reclutados en la serie disquera Machitún del sello estatal IRT, que daba cabida en su catálogo a música alejada de las clasificaciones convencionales, En Busca del Tiempo Perdido editaron en 1973 "Amanecer" y "Escúchame", dos temas de interpretación algo más agresiva en comparación con el single anterior, pero que mantenían igualmente los motivos folclóricos y progresivos.

Al mismo tiempo el grupo avanzaba en el trabajo de su ópera rock Ninguno cualquiera, compuesta por Valenzuela, la que lamentablemente no llegaría a concretarse a consecuencia del cierre de Machitún y de IRT tras el Golpe de Estado. La coyuntura fue determinante en la decisión de terminar con la banda, si bien varios de sus miembros se integraron al fugaz grupo Los Monstruos. Sería Marisol Domínguez, ahora con el nombre de Soledad, quien continuaría la ruta del rock y la música chilena al incorporarse a Sol y Medianoche en 1982.