Dúo Coirón

El destacado folclorista Valericio Leppe (1937-2004) fue el principal impulsor de este proyecto de canción campesina, parcialmente inscrito dentro del movimiento de Nueva Canción Chilena. La agrupación fue integrando diferentes integrantes a partir de sus inicios, en 1968 —incluyendo a un principiante Pedro Yáñez—, si bien fue siempre Leppe la cara más representativa de su espíritu. Una breve reunión, hacia el año 2000, antecedió el fallecimiento del cantor y el fin del grupo.

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Años

Santiago, 1968 - 1973
reunidos entre 2000 y 2002

Décadas

1960 |1970 |2000 |

Géneros

Dúo Coirón

Integrantes

Valericio Leppe, voz y guitarra (1968-1973 / 2000-2002).
Pedro Yáñez, voz y guitarra (1968-1971).
Eladio López, voz y guitarra (1971-1972).
Fernando Carrasco, voz y guitarra (1972-1973 / 2000-2002).

Marisol García

Inicios junto a Quelentaro
Nativo de una localidad llamada Pencahue, cercana a Talca, Valericio Leppe había comenzado en la música en asociación con Gastón Guzmán, con quien formó hacia 1960 el conjunto Voces del Quelentaro (luego, Quelentaro). Tanto él como los hermanos Guzmán eran entonces empleados de la Central Hidroeléctrica Endesa de Rapel, y proyectaron su trabajo musical como una extensión de sus inquietudes de hombres de campo trasplantados a un ambiente nuevo. Junto a Quelentaro, Leppe trabajó un total de tres álbumes (también fue parte de las grabaciones del conjunto para La carpa de la reina, el disco de Violeta Parra) y destacó por composiciones suyas como «El letrao».

A su salida del grupo, en 1968, Leppe se ocupó de inmediato en el Dúo Coirón, para el cual reclutó a Pedro Yáñez, un muy joven cantautor de Campanario (Ñuble) a quien había conocido en una peña del centro de Santiago. Pese a su corta edad, para entonces Yáñez ya acumulaba experiencia con los grupos Inti-Illimani y Los Afuerinos. Según Leppe, «Coirón se formó no para entretener a la gente, sino para hacerla pensar, hacerla sentirse seres vivientes contribuyentes de elementos que dan razón de existir». Tras esta afirmación se mantenía su compromiso con llevar a la urbe y los círculos protagónicos de la creación popular las inquietudes del mundo campesino. Los colores rojo y negro de sus ponchos los distinguieron en todas sus actuaciones.

Leppe mantuvo al grupo con diferentes compañeros de canto. Muchas veces, buscaba a algún guitarrista en el lugar al que iba a presentarse. Por eso debe verse al conjunto como un proyecto de formaciones diversas y dinámicas. De modo estable, deben contarse, además de Pedro Yáñez (quien luego mantendría un importante trabajo solista), a los guitarristas Eladio López (ex Quelentaro) y al joven guitarrista clásico e iniciado etnomusicólogo Fernando Carrasco.

Exilio en Europa
El golpe de Estado sorprendió a Leppe como trabajador de la Empresa Nacional de Distribución de Combustible. Debió salir al exilio, y se estableció en Filandia, donde extendió su residencia por veintitrés años. Allí realizó diversas labores vinculadas a la solidaridad con otros chilenos desterrados, aunque se mantuvo como compositor e intérprete. Se tituló como antropólogo de la Universidad de Helsinki, y se ocupó varios años como profesor de esa institución.

Entre tanto, en Santiago, Fernando Carrasco se mantuvo activo en diversos agrupaciones de raíz folclórica y en sus estudios universitarios de Música. Fue miembro fundador del grupo Barroco Andino, y fundador y director de los conjuntos Cruz del Sur y Aranto.

A su regreso al país, en 1996, Valericio Leppe se estableció en Talca. Al poco tiempo decidió reestablecer el dúo, y llamó para ello a Carrasco. Juntos publicaron el álbum Más allá de las palabras (2002), que era la regrabación de un disco (Leyendas de la cocina) que ambos tenían listo y que el Golpe de 1973 había impedido editar. Al año siguiente, Leppe publicó el libro de poemas Greda vida, en donde incluyó un CD con cantores populares de Pencahue identificados como Semillas Del Coirón.

Para entonces su salud ya estaba gravemente afectada, y el músico falleció menos de dos años más tarde, el 20 de abril de 2004, en Talca, la tierra que ocupó tantos de sus versos.

Dos pájaras de un tiro

Natalia Contesse y Javiera Bobadilla, más conocida en los círculos musicales como La Pájara, comparten escenario con nuevo material de cantautoría que cruza el folclor y las músicas del mundo con la trova y el pop. Este viernes 18 de octubre ponen música al ciclo «Nosotras que nos queremos tanto», en la Sala SCD Egaña.

Milagros al escenario

Fernando Milagros acaba de lanzar el tercer sencillo de su disco Serpiente: «Antirevolución», que canta junto a la trapera Catana. El disco se lanza el 1 de noviembre, pero este miércoles se adelanta en el Teatro Nescafé.