Alamedas

No alcanzó a pasar un año desde la disolución de Solar, cuando los guitarristas Alejandro Gómez y Ricardo Contesse volvieron a reunirse, en noviembre del 2004, con otra banda en mente. Esta vez bajo el nombre de Alamedas ensayaron nuevas canciones inspiradas en la vieja escuela del blues, el pospunk inglés y algo de rock en español de los años ochenta. Desde entonces, la banda es el curso musical prioritario para ambos músicos, quienes, pese a algunos cambios de compañeros, mantienen un ritmo constante de presentaciones y grabaciones.

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Años

Santiago, 2004 -

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Alamedas

Integrantes

Alejandro Gómez, voz y guitarra (2005 – •).
Ricardo Contesse, guitarra y coros (2005 – •).
Leo Quinteros, bajo (2005).
Ismael Oddó, bajo (2005 – •).
Emiliano Gómez, batería (2005 – 2006).
Pierre de L’Herbe, bajo y guitarra (2009 – •).
Octavio Bascuñán, batería (2009 – •).

Macarena Lavín

Presencia e influencia inglesas
La formación inicial de Alamedas fue completada por Emiliano Gómez (hermano de Alejandro) en batería y por el cantautor Leo Quinteros en el bajo. Con este último hicieron un acuerdo: sólo los acompañaría durante la grabación del primer disco, y luego seguiría con su carrera de solista. Luego de su partida, el bajo quedó en manos de Ismael Oddó (no confundir con el músico de Quilapayún), ex alumno de guitarra de Gómez.

Pasó el verano, y en marzo ya estaban en el estudio del ingeniero Gonzalo Chalo González grabando su primer disco. A diferencia de la primera etapa de Solar, la banda funcionaba ahora bajo un sello independiente, Irrepetible. Pero de su paso por BMG en los noventa, el vocalista mantuvo contactos con el productor inglés Barry Sage, quien aceptó colaborar con Alamedas (es incluso suya la voz del tema «Happy», cuyo acento le da un toque aún más británico al sonido de la banda). Pero la presencia inglesa no se queda ahí. Leo Quinteros, con diccionario inglés-español en mano, tradujo la letra de un tema del grupo Magazine para el cover «La luz se fue de mí».

En junio debutaron en la capitalina Sala Master, y a partir de entonces tuvieron un semestre lleno de presentaciones en vivo, en las que la canción que más resonaba era «Chileno», tema lleno de alusiones a los prejuicios discriminatorios entre culturas y con un estupendo video a cargo de Javier Pañella, ex tecladista de Solar. Otras canciones del disco, como «Apáguenlo!» y «Cosmopolitan blues», insistían en el descontento con ciertos aspectos de la sociedad chilena, como el apego excesivo a la televisión y una malentendida noción de progreso.

En sus inicios Alamedas se fijó un propósito: grabar tres discos en tres años. Hasta el momento no puede negarse su eficiencia. Su segundo álbum terminó siendo masterizado en Londres (algo totalmente atípico en una banda independiente) y presentado la última semana del 2006 bajo el título Precipicio. Según la banda, se trató de un trabajo «con guiños al rock latino. Es un disco de rocanrol que cruza las fronteras del pop sin perder identidad. Es un álbum de tránsito, como aquellos que muestran a los grupos explorando y proponiendo nuevas formas de revivir el fenómeno de la producción discográfica».

Desde 2009, Alamedas cuenta con la colaboración de dos experimentados integrantes: Pierre De L’Herbe (bajo y guitarra) y Octavio Bascuñán (batería), graduados ambos de conocidas bandas, como La Dolce Vita y Upa. Junto a ellos se grabó Carretera (2009), un disco doble que combinó nuevos temas con un registro en vivo, y cuya cumbre está en “Inolvidables”, el agradecimiento de Alejandro Gómez al legado de sus padres y de la música, en una pieza que despega y emociona. Para el siguiente, Romeo (2011), el grupo consiguió reclutar también como invitado a Tito Dávila, experimentado músico y productor argentino, ex integrante de Los Enanitos Verdes.

La muerte de un artífice

El 19 de junio se cumplen 50 años del fallecimiento del músico, como consecuencia de un accidente automovilístico en las afueras de Valparaíso. Desde 1959, el pianista Omar Nahuel encabezó a una generación de modernos jazzistas y dejó para la historia valiosos álbumes con su Nahuel Jazz Quartet en 1963 y 1965.

Adiós a un chilenero

Los Chileneros, Mario Catalán, Los Chinganeros son algunos de los nombres de la cueca con los que compartió Carlos Pollito Navarro, acordeonista fundamental, que falleció ayer a los 89 años, según informa el sitio Cancionero Discográfico de Cuecas Chilenas. Esta es su historia.