Alamedas

No alcanzó a pasar un año desde la disolución de Solar, cuando los guitarristas Alejandro Gómez y Ricardo Contesse volvieron a reunirse con otra banda en mente. Esta vez bajo el nombre de Alamedas ensayaron nuevas canciones inspiradas en la vieja escuela del blues, el pospunk inglés y algo de rock en español de los años ochenta. Durante algunos años, la banda fue el curso musical prioritario para ambos músicos, quienes, pese a algunos cambios de compañeros, mantuvieron un ritmo constante de presentaciones y grabaciones.

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Años

Santiago, 2004 - 2012

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Alamedas

Integrantes

Alejandro Gómez, voz y guitarra (2005 - 2012).
Ricardo Contesse, guitarra y coros (2005 - 2012).
Leo Quinteros, bajo (2005).
Ismael Oddó, bajo (2005 - 2012).
Emiliano Gómez, batería (2005 - 2006).
Pierre de L'Herbe, bajo y guitarra (2009 - 2012).
Octavio Bascuñán, batería (2009 - 2010).

Macarena Lavín

La formación inicial de Alamedas fue completada por Emiliano Gómez (hermano de Alejandro) en batería y por el cantautor Leo Quinteros en el bajo. Con este último hicieron un acuerdo: sólo los acompañaría durante la grabación del primer disco, y luego seguiría con su carrera de solista (luego de su partida, el bajo quedó en manos de Ismael Oddó —no confundir con el músico de Quilapayún—, ex alumno de guitarra de Gómez y más tarde solista por mérito propio).

A diferencia de la primera etapa de Solar, la banda funcionaba ahora bajo un sello independiente, pero de su paso por BMG el vocalista mantuvo contactos con el productor inglés Barry Sage, quien aceptó colaborar con Alamedas. Pero la presencia inglesa no se queda ahí. Leo Quinteros, con diccionario inglés-español en mano, tradujo la letra de un tema del grupo Magazine para el cover "La luz se fue de mí". En junio de 2005 debutaron en la capitalina Sala Master, y a partir de entonces vino un semestre lleno de presentaciones en vivo, en las que la canción que más resonaba era "Chileno", lleno de alusiones a los prejuicios discriminatorios entre culturas y con un estupendo video a cargo de Javier Pañella, ex tecladista de Solar. Otras canciones del disco, como "Apáguenlo!" y "Cosmopolitan blues", insistían en el descontento con ciertos aspectos de la sociedad chilena, como el apego excesivo a la televisión y una malentendida noción de progreso.

En sus inicios Alamedas se fijó un propósito: grabar tres discos en tres años. Al respecto, no puede negarse su eficiencia. Su segundo álbum terminó siendo masterizado en Londres (algo totalmente atípico en una banda independiente) y presentado la última semana del 2006 bajo el título Precipicio. Según la banda, se trató de un trabajo «con guiños al rock latino. Es un disco de rocanrol que cruza las fronteras del pop sin perder identidad. Es un álbum de tránsito, como aquellos que muestran a los grupos explorando y proponiendo nuevas formas de revivir el fenómeno de la producción discográfica».

Desde 2009, Alamedas contó con la colaboración de dos experimentados integrantes: Pierre De L'Herbe (bajo y guitarra) y Octavio Bascuñán (batería), graduados ambos de conocidas bandas, como La Dolce Vita y Upa. Junto a ellos se grabó Carretera (2009), un disco doble que combinó nuevos temas con un registro en vivo, y cuya cumbre está en “Inolvidables”, el agradecimiento de Alejandro Gómez al legado de sus padres y de la música, en una pieza que despega y emociona. Para el siguiente, Romeo (2011), el grupo consiguió reclutar también como invitado a Tito Dávila, experimentado músico y productor argentino, ex integrante de Los Enanitos Verdes.

Tomás del Real: cantar para cosechar

Sembrar de nuevo es el álbum que cierra el primer tríptico de grabaciones del joven trovador viñamarino, una breve serie de canciones de naturaleza acústica que surgieron al fragor del estallido de octubre y que viven una segunda edad en la dubitativa realidad de la pandemia. La edición ilustra su cubierta con una escultura en madera del artista visual Cristian Garrido.

Conversaciones con el Grupo de Los Diez

El pianista de jazz que vive desde 1999 en esa ciudad dialoga con Alfonso Leng, Alberto García Guerrero y Pedro Humberto Allende a través de sus partituras, que aborda desde la improvisación. Su nuevo disco considera cuarteto de jazz y cuarteto de cuerdas.