Sergio Contreras

Entre la evidente escasez de trompetas solistas en los comienzos de los 2000 (en comparación con las de secciones instrumentales y los saxofones solistas), Sergio Contreras hizo su reaparición en el jazz nacional después de pasar por un intenso asentamiento en Barcelona. Antes de esas largas temporadas de estudio había probado como sideman en el trío del pianista Jaime Pinto, el sexteto del guitarrista Ramiro Molina, junto al grupo La Pichanga (entonces encabezada por el pianista Mario Feito) o en algunas bandas encabezadas por el saxofonista de la vieja guardia Carmelo Bustos.

Fechas

El Salvador - 30 de enero de 1977

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Sergio Contreras

Sus años formativos los vivió en el ámbito de la música docta como trompetista en quintetos de bronces de cámara (desde que tenía 17 años). Por entonces ya seguía muy de cerca las calientes paridas de Cristián Cuturrufo. Luego se desplazó hacia la música popular tocando para grupos tropicales informales y finalmente llegó a su verdadera y definitiva escuela jazzística: la Los Andes Big Band (1999-02). Ahí compartió la fila con las trompetas de Gustavo Bosch, Antonio Martínez, José Pepe Vergara y un entonces emergente Sebastián Jordán. Todos estos trompetistas consagrados (e incluso un Jordán menor que Contreras) lo encaminaron en el lenguaje bop que más tarde, en Barcelona, consolidaría con su sonido suelto y dinámicas propuestas. Fue líder de un quienteto latin jazz y de trío acid jazz, variantes abiertas donde siempre demostró el amor por sus trompetistas hard bop de cabecera: Clifford Brown y Freddie Hubbard.

Un patrimonio que cumple medio siglo

Desde 1970, el Archivo de Música de la Biblioteca Nacional resguarda partituras, manuscritos, documentos personales, grabaciones, piezas gráficas y una multitud de objetos relacionados con la creación realizada en el país. En octubre festejan sus 50 años con el IV Encuentro Iberoamericano de Archivos Musicales y Sonoros. La programación, acá.

Leo Saavedra confinado

A cinco años de su debut como solista, el ex vocalista de Primavera de Praga presenta su segundo disco, Operación ballena, con ocho canciones compuestas y grabadas durante la cuarentena obligada por el nuevo coronavirus.