Patricia Zárate

Instalada en ciudades de Estados Unidos desde 1996, prácticamente toda la carrera musical de Patricia Zárate en el jazz ha sido construida “donde ocurren las cosas”. Nueva York o Boston fueron algunas sedes donde la saxofonista chilena terminó por establecerse, primero para estudiar con profesores como el mítico Jackie McLean y luego actuar en innumerables festivales y sobre todo tipo de estilos y formatos: swing, bop, latin jazz; big bands, jazztets y duetos.

Fechas

Santiago - 25 de abril de 1974

Décadas

1990 |2000 |

Géneros

Patricia Zárate

Iñigo Díaz

Había merodeado por el Club de Jazz de Santiago siendo adolescente. En 1992 era considerada demasiado joven como para tocar en ese escenario, además, dentro de un ambiente de fuertes cofradías masculinas. Para los músicos dominantes, las mujeres estaban para cantar swing, no para tocar instrumentos. Sólo Amelia Wenborne había desafiado a la lógica como tenorista (mucho tiempo después aparecería también Melissa Aldana). Patricia Zárate fue la segunda de las chicas saxofonistas. Se instruyó con Carmelo Bustos y Marcos Aldana y logró tocar en jams junto al baterista Carlos Figueroa, el trompetista Cristián Cuturrufo o el bajista Marcelo Córdova (además de probar en la sección de metales del grupo pop Mamma Soul).

En 1996 llegó a la academia de Berklee con un saxo tenor en la maleta, pero fue el pianista panameño Danilo Pérez (Dizzy Gillespie, Wayne Shorter) quien la instruyó en las propiedades del saxo alto. La conexión entre ambos fue inmediata. Llegaron a convertirse en pareja y a formar familia. Zárate fichó en encuentros como el festival bostoniano “Mujeres en el latin jazz”, el Festival de Jazz de La Habana (2001, donde apareció junto al saxofonista Raúl Gutiérrez), el Festival de Jazz de Panamá (2004, donde tocó junto al baterista Pancho Molina y trabajó con la cantante Natalia Bernal) y en pequeños clubes de Nueva York (donde compartió set con el pianista Pablo Vergara).

 

"El pueblo unido" en pandemia

Más de 50 voces en un coro, 21 guitarristas, 21 instrumentistas de viento, seis percusionistas, un arpista, 12 violinistas... Un total de 120 músicos doctos en Chile y otros cinco países registraron con sus celulares "El pueblo unido", como un homenaje al estallido de octubre. Así lo presentan: "Nuestra lucha está en pausa".

"Cantar cuando se acaba el mundo"

"Porque esta es mi misión". "Corona blues" es la rockera mirada de Eduardo Carrasco, director de Quilapayún, a  la pandemia. La producción es de Fernando Julio, y lo acompañan, entre varios, ex músicos de Los Bunkers.