Jorge Aliaga

Ocho partituras marcan el primer tramo de la ruta creativa de Jorge Aliaga, uno de los nombres más importantes de la música para cine de la generación de los ’90. Aliaga la define como “música para medios” y ahí integra todo lo fílmico, escénico y gestual, como cultor y defensor de una composición basada en el estudio del guión por sobre el de la sola imagen.

Fechas

Rancagua - 06 de noviembre de 1968

Décadas

1990 |2000 |2010 |

Géneros

Jorge Aliaga

Iñigo Díaz

Aunque ha abordado música en distintos lenguajes para cine, teatro y danza contemporánea, sus mayores logros se acreditan en el formato documental: en 2008 obtuvo el premio español Jerry Goldsmith por su partitura para Testigos del silencio (de Mario Kreutzberger), con la participación del célebre clarinetista clásico chileno Luis Rossi. Ganó nuevos premios en 2009 y 2011 en ese certamen, que incluso le valió convertirse en el “compositor novel” ese mismo 2011.

Su formación se remonta a fines de los ’80 en la Universidad Católica de Valparaíso, donde estudió con el compositor Andrés Alcalde. Pero esa instrucción lo llevó hacia una dirección virtualmente opuesta de la música contemporánea y lo acercó de manera determinante a la música para imagen. De hecho Aliaga es el autor de la primera tésis de grado sobre este tema: “Música e imagen” se titula la investigación. Ahí entrevistó al compositor contemporáneo chileno residente en París Jorge Arriagada, quien tenía una larga historia de colaboraciones con el director nacional Raúl Ruiz, cuyas cintas ha musicalizado desde los años ’70. Ese vínculo lo acercó a Francia y Aliaga inició nuevos y más avanzados estudios en la École Normale de Musique de Paris Alfred Cortot.

A su regreso a Chile, durante el lustro 1998-03, despachó partituras para las películas chilenas Cielo ciego (1998, Nicolás Acuña), Mi famosa desconocida (1999, Edgardo Viereck), y Antonia (2001, Mariano Andrade), además de la española El regalo de Silvia (2003, Dionisio Pérez), utilizando muy distintos formatos de ensamble que fueron de la música de cámara a la música de fusión étnica, con sonoridades de instrumentos de la música popular como la guitarra, el acordeón o el bajo eléctrico.

Nuevos trabajos para medios los realizó en el área de las artes escénicas con el director Gonzalo Cid para Teatro Gestual de Chile, aunque ya a partir de 2008 regresó al formato fílmico con otras cuatro películas: El visitante nocturno (Pepe Maldonado), A un metro de ti (Daniel Henríquez) y Schopsui y Desde el corazón, ambas del director Edgardo Viereck. Para entonces ya había pasado por la dirección académica de la carrera de música y sonido en Uniacc y estaba muy inmerso en ese trabajo de asimilación del guión musical como línea paralela al guión cinematográfico.

Sus principales referencias han sido los compositores de cine europeo como el polaco Zbigniew Preisner (La doble vida de Verónica, 1991, Bleu, 1993; Rouge, 1994) o el español Alberto Iglesias (Los amantes del círculo polar, 1998; Te doy mis ojos, 2003). Jorge Aliaga pertenece a una disímil partida generacional de compositores para imagen o como Juan Cristóbal Meza, Ángela Acuña o la dupla creativa formada por José Miguel Miranda y José Miguel Tobar.

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