Foto: Kiko Benítez

Discos

Federico Heinlein

Premio Nacional de Arte en 1986, este compositor y pianista produjo un aporte notable al quehacer cultural chileno, ejerciendo la docencia y la crítica musical por más de tres décadas. Federico Heinlein comenzó su formación musical en Buenos Aires, ciudad a la que llegó con su familia a fines de la Primera Guerra Mundial, y[...]

Fechas

Berlín (Alemania) - 25 de enero de 1912
Santiago - 23 de marzo de 1999

Décadas

1940 |1950 |1960 |1970 |

Géneros

Premio Nacional de Arte en 1986, este compositor y pianista produjo un aporte notable al quehacer cultural chileno, ejerciendo la docencia y la crítica musical por más de tres décadas.

Federico Heinlein comenzó su formación musical en Buenos Aires, ciudad a la que llegó con su familia a fines de la Primera Guerra Mundial, y la continuó en Alemania, entre 1929 y 1934, estudiando composición y musicología en la Universidad de Berlín.

De vuelta en Buenos Aires, trabajó como asistente de Erich Kleiber y Fritz Busch en el Teatro Colón hasta que en 1940 acompañó a Kleiber a Chile y se quedó en nuestro país. Residió por un tiempo en Viña del Mar, donde enseñó y actuó como pianista, y en 1949 viajó a Inglaterra para asistir a cursos que ofreció Nadia Boulanger en composición, Thurston Dart en clavecín y Anthony Hopkins en dirección coral y pedagogía en piano.

Instalado otra vez en Chile, Heinlein comenzó a trabajar como profesor y pianista. Se estableció en Santiago en 1952 y se integró al cuerpo docente de la Universidad de Chile dos años después. En 1954 también inició su carrera como crítico de música y danza en el diario El Mercurio. También fue académico en la Escuela Moderna de Música y en la Universidad Católica, presidente del Círculo de Críticos de Arte y colaborador de publicaciones especializadas como la Revista Musical Chilena. Obtuvo la nacionalidad chilena en 1960 y recibió el Premio Nacional de Arte en 1986.

Canciones de cámara
La música de Heinlein se caracterizó por su eclecticismo, con elementos tomados desde el folclor hasta el serialismo, pero siempre mostró una rigurosa construcción. Aunque cultivó la música de cámara y orquestal, prefirió la canción y, de hecho, su catálogo consigna sobre todo canciones, partituras en las que recurrió a poesía de Mistral, Zurita, Machado, Neruda, Arteche, Huidobro, Parra, Goethe, Rückert, Rilke, George y Werfel.

Como intérprete de clavecín y de piano, Heinlein ayudó a promover en nuestro país a autores como Purcell, Haydn, Mahler, Debussy, Dallapiccola, Schoenberg y Hindemith. También difundió obras de compositores chilenos como Alfonso Letelier y Juan Orrego Salas, así como colaboró en conciertos y recitales con artistas como el tenor Hernán Würth y la soprano Clara Oyuela.

—José Oplustil

Cecilia, Mariel Mariel y los tambores

En un cruce generacional de pañoletas verdes, la cantante que ha desarrollado su carrera en México se une a la estrella de los años '60 para "Sacar los tambores", una nueva canción protesta de ritmos urbanos que nace en las calles de Chile. «Yo no le pido favores / no entro en su juego de roles / después de ensayos y errores / hay que sacar los tambores».

Una décima constituyente

El Pueblo es el soberano
La ley es su voluntad
Se asegura la igualdad
Y los Derechos Humanos
Dignidad para el anciano
Acceso a la educación
Menos fuerza y más razón
Salud sin clases sociales
Derechos medioambientales
Estado y plurinación