Miembro de un clan histórico, Pablo Lecaros surgió en el jazz chileno y la música popular como uno de los primeros solistas del bajo eléctrico en la era de la fusión, junto al peruano radicado en Chile Enrique Luna. Lecaros fue desde mediados de los '70 un ejemplar inédito, formado con las claves del jazz, las armas del rock y las raíces de la música popular chilena. Un punto de confluencia de tres líneas que queda bien representado en su composición "Tonada para la pachamama", una de las más fundamentales en este campo, que el músico grabó con grupo La Marraqueta.
Santiago All Stars es una orquesta de salsa en Chile, formada por una selección de músicos de otras agrupaciones, y que desde comienzos de los años 2000 mantuvo un sólido y estable circuito en vivo. Encabezada por el trombonista Héctor Briceño (el popular Parquímetro), y el percusionista Jorge Hasbún, el conjunto busca ba tributar los sonidos de la salsa original. Su nombre es un homenaje a la Fania All Stars, emblemática banda latina de Nueva York de fines de los años '60. En sus grabaciones han incluido también versiones "salseras" de canciones chilenas, y presentaciones de estrellas chilenas de la canción, como Cecilia, Buddy Richard y Palmenia Pizarro.
El cerebro y motor del grupo nu jazz Alüzinati fue un agudo conocedor de los teclados setenteros, y seguidor de músicos funk como Herbie Hancock o Bernie Worrell. Toda una estética que se vio reflejada en sus composiciones para Alüzinati. Sin embargo Ariel Pino arrastra una trayectoria como pianista de jazz en ese circuito desde mediados de los '90, que a la larga lo transformó en un teclista ambivalente: en el swing con el piano Steinway, y en el groove para los pianos Rhodes, Hammond y Clavinet. Su manejo de estos sonidos electrónicos y lenguajes lo llevaron a integrarse al Ángel Parra Trío en 2013.
La vida musical del cantautor Javier Labbé es rica y sincrética, tal cual su música y su poesía, fiel reflejo de los diversos espacios donde aprendió este arte que se cultiva entre vivencias comunes. Una colección inmensa de vinilos y altas torres de casetes y CDs de los más variados ritmos y estilos; la guitarra y la voz de su padre, el piano de su abuela y tardes de estudio frente a ese instrumento fueron los primeros indicios de una fuerte afición musical que se despertaría con todo el ímpetu de la adolescencia.
José Seves posee una de las voces mejor dotadas de la historia musical chilena. Y aunque la mayor parte de su historia está vinculada a Inti-Illimani (cuya voz corresponde a clásicos como “Vuelvo”, “Sambalando” o “Medianoche”), el cantante es también compositor y tiene una carrera solista antes y después de su paso por el Inti. Antes como cantante radial e intérprete folclórico del dúo Anita y José, y luego, tras su retiro temporal de su conjunto en 1998, como cantautor y folclorista. Hoy es parte de la facción histórica de Inti Illimani, al mismo tiempo que continúa su trabajo creativo independiente.