Elenco de jazz manouche y swing gitano encabezado por el guitarrista Cristóbal Gómez, quien en paralelo a su trabajo solista como músico de jazz contemporáneo fue progresivamente explorando la tradición de la guitarra y el swing de Django Reinhardt. De este modo, Gómez incluso llegó a integrarse temporalmente como primera guitarra a las alineaciones del grupo Santiago Hot Club, tras la retirada del astro Panchito Cabrera en 2007.
Marcelo Jara se ha desplazado indistintamente entre el canto trovadoresco y las agrupaciones instrumentales de mayores dimensiones, como cantautor y como compositor, en un proceso creativo que lo ha llevado a publicar los álbumes Busco (2012) y Despertar (2017). Son dos muestras de su presencia en la música de raíz folclórica latinoamericana fusionada con otras fuentes, en una línea que presenta a Marco Andreu, Alexis Venegas, Lalo del Campo o Marcelo Vergara como exponentes de diversa consideración.
Guitarrista y compositor, González ha sido un activo cultor de la música que fusiona corrientes contemporáneas con raíces folclóricas de Sudamérica, y se ha posicionado como continuista de esa corriente iniciada por Juan Antonio Sánchez. Simón González tuvo protagonismo musical incluso antes de su nacimiento en 1984, con la canción que sus padres —el baterista Sergio González y la cantautora Mariela González— escribieron para el grupo Congreso en 1983: “En el patio de Simón”. Treinta años después, y luego de una larga experiencia como músico acompañante en discos y conciertos, editó su primer trabajo con composiciones propias: Pieza de música (2013).
Contrabajista, compositora, improvisadora y experimentadora en varios frentes musicales, Amanda Irarrázabal ha sido un nombre de la música experimental, desde su formación como intérprete clásica, el jazz contemporáneo y la improvisación libre, hasta la autoría de canciones que plantean una discusión acerca de lo que convencionalmente se entiende por canción. Dicha propuesta quedó establecida en el tal vez más autoral de todos sus trabajos, un álbum grabado en México con el título de Caudal (2020). Antes de ello, desde luego, Amanda Irarrázabal dejó registrados una serie de discos colaborativos, sobre todo de improvisaciones con solistas en Europa, Sudamérica y mayormente Estados Unidos.
Claudia Elso integra una partida de solistas sureñas con voz propia que se hicieron escuchar a fines de los años 2000 en distintos frentes, desde Vasti Michel y Fabiola González, comprometidas con el folclor, hasta Rocío Peña y Daniela Henríquez, dentro del pop. Su trabajo autoral tomó cuerpo en 2013, cuando publicó el disco Concepción árbol de poder, representativo de la ciudad donde nació y se convirtió en músico.