El cruce entre el pop juvenil y fresco y la balada sentida identifican la música de Camila Riestra, o Mila Riestra, cantante que tuvo su primera visibilidad como aspirante del concurso televisivo "Talento chileno" en 2011 (donde también aparecieron voces como Camila Silva y Nicole Gómez). Además de presentarse en una serie de festivales de la canción y en circuitos diversos de pubs y hoteles (con el prestigado pianista Pancho Aranda), Camila Riestra desarrolló en paralelo una faceta de autora de canciones, que en 2014 comenzó a tomar forma en sus primeras piezas difundidas: el pop-rock "Eres tú" y la balada "Vuelve", producidas por David Gómez. En una época posterior, ya descrita por el consumo musical de las plataformas de escucha, Camila se presentó entonces como Mila Riestra junto a una serie de sencillos sueltos. Entre ellos el más difundido fue "Astronautas" (2023), canción que apareció en la teleserie de Chilevisión "Mira con quien andas".
Vale Moï es el pseudónimo musical de la cantante, compositora, sicóloga y sonoterapeuta Valentina Moyano, quien apareció en la escena de la música independiente hacia 2014 con un set de canciones de corte folk y pop. Títulos como "Te desdibujo" y "Quiébrate" le dieron una primera visibilidad a su proyecto solista y de paso delinearon un perfil musical que emparentó desde distintas ramas a Vale Moï con otras cantautoras de este frente como María Perlita, Carolina Nissen o Violeta Mayer. Con el transcurso del tiempo y la investigación que ella realizó acerca de la voz, su música fue aproximándose cada vez más a la idea espiritual y de sanación a través del canto.
Indistintamente en los territorios del jazz, la música de raíces sudamericanas o la canción de autor, Benjamín Furman se ha desempeñado como un diestro compositor y líder de proyectos, desde que comenzó a aparecer en los circuitos musicales, muy joven, hacia mediados de la década de 2010. Sus primeros trabajos, Desde el jardín (2014) y Luz de la mañana (2016), piloteados desde su posición de pianista, dan cuenta de una versatilidad que considera también acercamientos musicales a su linaje hebreo.
El pop y la electrónica han sido territorios que la compositora, cantante y productora Entrópica ha habitado desde su irrupción a comienzos de la década de 2010. Su trabajo se ha caracterizado por su voz suave y de tonos graves y por el uso de sintetizadores y pulsos bailables, además de una particular preocupación por la visualidad y numerosas colaboraciones con artistas como Javiera Mena, Sofía Oportot, Ignacio Redard, Francisco Pinto y Franz Mesko, entre otros.
Una cantautoría conectada con la tierra propone Bárbara Paz Muñoz Morales (no confudir con la cantante pop y baladista Bárbara Paz Muñoz), utilizando materiales de sonido acústico y una poesía a menudo autobiográfica. También sicóloga de profesión, fue cultora del canto y la música desde la adolescencia, principalmente conectada con voces de mujeres desde el folclor de la argentina Mercedes Sosa a las cantantes de la tradición R&B como Aretha Franklin y Sade. Ha tenido vínculos con nombres como Paulo Rojas y Jaime Muñoz durante su primer período en la música. En los tiempos de la pandemia se trasladó a vivir a la sureña Palena, y desde allí completó el repertorio de un disco autoral que marcó otro momento en la cronología. Renacer (2021) presentó un cancionero sostenido principalmente en el ukelele y las percusiones.