Andrés Hernández - Pituquete

Bautizado como Pituquete por su primer maestro, el fundamental guitarrista chileno Carlos Ledermann, el alcance de Andrés Hernández como solista ha trascendido los límites nacionales y se ha instalado progresivamente en la ciudad de Sevilla, capital de Andalucía, en cuyos puertos, sierras y pueblos nació el flamenco. En España, Hernández ha llegado a tocar como solista en importantes escenarios, como el Auditorio Nacional de Madrid y el Teatro Central de Sevilla, además escribir allí su historia discográfica con los títulos Barrio de Santiago (2008) y Abra (2013).

Fechas

Santiago - 25 de marzo de 1982

Décadas

2000 |2010 |2020 |

Géneros

Iñigo Díaz

Hernández se inició como alumno de Ledermann a inicios de los 2000 en Santiago, alternando el estudio de la guitarra flamenco con el de composición en la Escuela Moderna de Música. Durante la década realizó viajes a España para continuar su formación y llegó a tomar en Barcelona los famosos cursos del guitarrista gaditano Manolo Sanlúcar, quien fuera, a su vez, el maestro de Carlos Ledermann en los años '80. Pituquete hizo, además, cursos de perfeccionamiento con Rafael Cañizares y Parrilla de Jerez, durante viajes previos a su definitiva mudanza a Sevilla en 2007.

En Chile ha integrado una generación de solistas que tiene los nombres de Daniel Muñoz Méndez, Claudio Villanueva, Francisco García Sánchez y Gustavo López, entre otros. Y entre sus actuaciones como solista en el Festival de Guitarra Flamenca de 1999, 2000, 2001 y 2003, realizado en el Centro Cultural de España, y las versiones del Festival Entrecuerdas de 2008, 2009 y 2010, destaca el concierto que dio en 2002 con el guitarrista Jorge Bravo y el cantaor Francisco Delgado junto a la Orquesta Sinfónica de Chile (dirigida por David del Pino) y el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile (dirigido por Guido Minoletti y Hugo Villarroel). En esa ocasión, en el Teatro Universidad de Chile, ese elenco de flamenco interpretó el drama lírico de Manuel de Falla, “La vida breve” (1905).

Su posterior viaje a Sevilla determinó un trabajo de mayor alcance en torno a las variantes del guitarrista, entre el solismo y el acompañamiento. En la primera modalidad, Hernández llegó a editar sus primeros discos en España, en tanto en la segunda, se convirtió en músico estable de cantaores gaditanos como José y Encarna Anillo, con quien ofreció los espéctáculos “Palo Dulce”, “Una mirada a Iberoamérica” y “El vuelo del cante”. En 2008, Hernández obtuvo el primer premio para guitarristas no españoles en el Concurso Internacional de Guitarra Flamenca Niño Ricardo.