La Flor del Recuerdo

La Flor del Recuerdo
Foto: Valentina Jara.

La era dorada del bolero fue el principal referente de La Flor del Recuerdo, un grupo que se dedicó a grabar y, sobre todo, a interpretar en vivo algunas de las canciones más emblemáticas del género. Integrado por intérpretes de formación y permanente actividad en el mundo de la música de tradición escrita, colaboraron con varias orquestas e identificaron su trabajo bajo la etiqueta del “bolero de cámara”.

Ficha

Años

Santiago, 2012 - 2024

Región de origen

Metropolitana de Santiago

Décadas

2010 |2020 |

Géneros

Integrantes

Cristóbal González, voz, requinto, percusión, clarinete y dirección musical (2012 - 2024)
Ricardo Aguilera, voz, guitarra, corno francés y trompeta (2012 - 2024)
Cristián Gutiérrez, percusión y violoncello (2012 - 2024)
Esteban Pérez, voz y contrabajo (2012 - 2014 / 2019 - 2024)
Pablo Moraga, voz y percusión (2012 - 2019)
Eduardo Rubio, voz y contrabajo (2015 - 2018)

La Flor del Recuerdo

La era dorada del bolero fue el principal referente de La Flor del Recuerdo, un grupo que se dedicó a grabar y, sobre todo, a interpretar en vivo algunas de las canciones más emblemáticas del género. Integrado por intérpretes de formación y permanente actividad en el mundo de la música de tradición escrita, colaboraron con varias orquestas e identificaron su trabajo bajo la etiqueta del “bolero de cámara”.

Rodrigo Alarcón L.

El origen de La Flor del Recuerdo está en la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile. El clarinetista Cristóbal González se unió al cornista Ricardo Aguilera y al cellista Cristián Gutiérrez en un grupo donde asumieron roles distintos a los que tenían en la agrupación. González tomó el requinto, Aguilera asumió la guitarra y Gutiérrez se quedó con la percusión, aunque no dejó completamente de lado el cello. A ellos se sumó el cantante Pablo Moraga (Juanafé), que había compartido con González en el grupo de tango Alevare, y el contrabajista Esteban Pérez.

Así, inspirados por tríos como los mexicanos Los Panchos, Los Tres Ases y Los Tres Caballeros, iniciaron una actividad que se centró en la interpretación de clásicos del género, como “Se te olvida”, “Contigo”, “Sabor a mí”, “El reloj” y “La barca”, y en homenajes a astros como Lucho Gatica o el mexicano Roberto Cantoral. También adoptaron boleros de autores chilenos, como “Para que no me olvides”, de Ariel Arancibia (con letra de Óscar Castro); “Noche callada”, de Jaime Atria; y “Vanidad”, de Armando González Malbrán.

Ese repertorio les permitió actuar en teatros de Santiago como el Universidad de Chile y el Oriente y en salas de Rancagua, Talca y Concepción, así como en el Teatro del Lago de Frutillar. Asimismo, colaboraron con orquestas como la Sinfónica de Antofagasta, la Clásica del Maule, la Sinfónica de la Universidad de Concepción y la Filarmónica de Temuco. Las cantantes Carmen Prieto, Andrea Tessa y Natalia Ramírez, el pianista Valentín Trujillo y el grupo Juanafé también grabaron o actuaron junto a la banda.

Concentrados en la actividad en vivo, de todos modos el grupo registró sus versiones para ese tradicional cancionero en Para que no me olvides (2019), un álbum al que luego se añadió Caminemos (2022). El segundo, que tuvo una mayor presencia de instrumentos “sinfónicos”, incluyó además su primera composición propia: el bolero “Esa luz”, escrito por Cristóbal González.

La última etapa de La Flor del Recuerdo incluyó actuaciones en otros teatros, como el Novedades y el Municipal de La Florida, y un vínculo con nombres más recientes, entre los que se contaban Demian Rodríguez y Catalina y las Bordonas de Oro. Cuando Cristóbal González viajó a Europa para seguir estudios de dirección orquestal, el grupo inició un receso que fue precedido por un concierto de despedida, realizado en enero de 2024 en la Sala Master de Radio Universidad de Chile.

Actualizado el 26 de enero de 2026