Los Guasos de Chincolco
Foto: Archivo de Música Popular Chilena UC (Ampuc)

Discos

Los Guasos de Chincolco

Los Guasos de Chincolco fueron la primera agrupación de huasos de la música chilena, inaugurando un formato musical que, aunque en su génesis no tiene nada que ver con el campo ni los campesinos, hoy es una de las imágenes más reconocidas del folclor tradicional chileno. Nacidos en un teatro como dúo, sus tonadas fueron las primeras que se grabaron en la historia de Chile, y aunque su funcionamiento fue irregular, para los posteridad siempre será el de un punto de partida en la música folclórica chilena, un antecedente ineludible de nombres  como Los Cuatro Huasos, Los Quincheros y Los Provincianos (1938).  Un disco editado en los 2000 por un investigador rescató y difundió su fundamental testimonio. Tonadas, cuecas, canciones como “Río río” y temas latinoamericanos conformaron su repertorio.

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Años

Santiago, 1921 -
La disolución se establece en la década del '30

Décadas

1920 |1930 |

Géneros

Los Huasos de Chincolco

Integrantes

Jorge Martínez, voz y guitarra (1921 – 193?).
Julio Cartagena, voz y guitarra (1921 -193?).
Fernando Montero, voz y guitarra (1922 – 193?).
Guillermo Montero, voz y guitarra (1922 – 193?).

Jorge Leiva

La cueca como espectáculo
El nacimiento de este conjunto tiene que ver más con necesidades de espectáculos que con la búsqueda de expresiones folclóricas. En los años ’20, según explica el musicólogo Juan Pablo González en Historia social de la música popular en Chile, Santiago era “una ciudad de medio millón de habitantes, muchos de ellos inmigrantes provincianos y campesinos, que constituían un mercado potencial para la música campesina en la ciudad”. Para ellos, sin embargo, no existía forma de ver o escuchar cuecas y tonadas. Ante esa carencia, en 1922 surgieron Los Huasos de Chincolco, que tomaron su nombre de una localidad al interior del valle del Aconcagua.

En el disco Los Guasos de Chilcolco 1921-193…, editado en el 2007 por el investigador  Carlos Martínez, así define el origen del nombre: “Tomaron el nombre de Chincolco, un pequeño y remoto pueblito cordillerano al interior de Petorca en la provincia de Aconcagua que según Antonio Acevedo Hernández, representaba para los santiaguinos, “el sitio más guaso de Chile…parece que usted viniera de Chincolco adentro…” según cuenta les decían a las personas cuando se distinguían por su llaneza campesina en el hablar”.

En el campo chileno, hasta entonces, el oficio musical era muy inusual entre los hombres, porque eran las cantoras campesinas las encargadas de la música en fiestas y celebraciones. Sin embargo, en las ciudades esas tradiciones eran menos nítidas, y Los Guasos de Chincolco fueron una de sus primeras demostraciones. Repertorio campesino, canciones argentinas y cuecas fueron parte de su repertorio, que presentaban con un cuidado acento en su apariencia. Dice Carlos Martínez:  “Dentro de su propuesta escénica vistieron trajes típicos de huasos, con chamanto pañuelo y espuelas, escenificando la presencia y sensación del campo chileno”.

Aunque ellos no eran huasos – y los huasos reales nunca habían sido musicos- la fórmula resultó un éxito:  “Interpretaban los sentimientos del público y en los escenarios entusiasmaban sin contrapeso” describe Carlos Martínez.

De dúo a cuarteto
Jorge Martínez y Julio Cartagena fueron la base del conjunto. Ellos eran un dúo musical que actuaba en el teatro Esmeralda y que. con la asesoría del empresario teatral Augusto Pérez. se convirtieron en un grupo de huasos, incorporando la tonada y la cueca a espectáculos dominados por la música extranjera.

Los hermanos Fernando y Guillermo Montero se sumaron al año siguiente, convirtiendo al conjunto en un cuarteto que, como todos los grupos que lo siguieron, alternaba el repertorio folclórico con música extranjera. Así continuaron con sus presentaciones en vivo, y en 1923 viajaron a Argentina para registrar las primeras tonadas chilenas en disco, en una labor que luego continuaron a este lado de la cordillera con el sello Victor.

La aceptación de su sonido por la élite chilena, que carecía de referentes culturales propios en momentos de mucha música extranjera y agitación social, consolidó el formato de grupos de huasos. La radio, los discos y los espectáculos en vivo, entonces, se abrieron a este formato, que, según Juan Pablo González, sumaron al menos una veintena hasta 1950. En esa historia, las particularidades de los Huasos de Chincolco se pierden, pero se sabe que estuvieron activos hasta los años ’30, completando una prolífica discografía en formato 78 rpm y dejando su nombre inscrito como el del primer grupo de huasos de la música chilena.

En 2007 el músico, investigador y coleccionista Carlos Martínez dirigió un proceso de recuperación, digitalización y edición de algunas de esas grabaciones, y editó el disco Los Guasos de Chilcolco 1921-193…, subtitulado como “Restauración de grabaciones en discos de acetato de 78 revoluciones por minuto”.  En el texto de presentación el investigador resume el repertorio del conjunto: ” Cantaban canciones chilenas, cuecas y tonadas, muchas de las cuales, al analizarlas, no eran propiamente tales, sino que correspondían a habaneras, yaravíes, zambas cuyanas, estilos, canciones españolas y otras géneros afines”.

El disco es un documento esencial del grupo, y el mejor testimonio de un conjunto de corta vida y que se conoce poco, pero que es fundacional en varias dimensiones de la música chilena.

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