Foto:

Discos

Las Hermanas Parra

La primera experiencia profesional de Violeta Parra en el canto no fue solitaria, sino como parte de un dúo folclórico junto a su hermana mayor, Hilda, formado hacia 1947, con el que comenzó a granjearse el prestigio que luego le permitiría continuar como solista. Entre capitalinas quintas de recreo, boites y ferias de los años cuarenta y cincuenta, Las Hermanas Parra se hicieron escuchar hasta ganarse el seguimiento de un público exigente, que supo distinguir el talento de las dos jóvenes venidas de Chillán, y para quienes el canto nunca dejó de ser un modo de subsistencia.

Leer más

Años

Santiago, 1947 - 1952

Décadas

1940 |1950 |

Géneros

Integrantes

Hilda Parra, canto y guitarra
Violeta Parra, canto y guitarra

Su trabajo conjunto fue representativo de la época de gloria del canto folclórico femenino, que durante varias décadas en Chile era, en rigor, el único aceptable. Debían ser mujeres las campesinas que animaran fondas y rodeos, tal como en la ciudad se confiaba en cantantes bien maquilladas para darle categoría de espectáculo a cualquier encuentro musical en una quinta de recreo o boite. Al mismo tiempo, Las Hermanas Parra alcanzaron a protagonizar la evolución de ese formato hacia nuevos modos de interpretación, más atrevidos y pícaros.

Muy lejos de la cueca en la que luego se asentarían ambas por separado, sus primeros repertorios solían sostenerse sobre música mexicana; al menos, aquel que elegían para presentarse en los locales con más público, como los bares La Popular y El Tordo Azul, del barrio Matucana, y El Banco, en Franklin. Boites y estudios de radio fueron también escenarios para Hilda y Violeta. En el libro Historia social de la música popular en Chile, 1890-1950, los investigadores González y Rolle consignan su participación en un espacio de radio Agricultura llamado “Rapsodia Panamericana”, presentado en esa ocasión como “Un saludo de la tierra de Méjico”. En esa oportunidad, Las Hermanas Parra deleitaron a la audiencia con títulos de Agustín Lara, Pedro Vargas y Jorge Negrete, entre otros.

El dúo dejó registro de su trabajo en una serie de discos-single para el sello RCA Víctor y luego para Odeon, y que incluyen grabaciones para temas como “Se fue el año viejo”, “La misa del gallo” y “El buen consejo”, los cuales han vuelto a aparecer en diferentes antologías tanto del trabajo de Hilda como de Violeta Parra. Esa breve discografía es valiosa, en parte porque registra los primeros intentos de Violeta Parra como autora de canciones.

El músico mayor:
Juan Orrego Salas cumple 100 años

Premio Nacional de Música de 1992, puente entre la tradición clásica y las músicas contemporáneas, musicólogo y maestro, vive desde 1961 en la ciudad de Bloomington. Este 18 de enero llega al siglo de vida, que saludamos desde esta plataforma. Aquí su historia, escrita por el especialista José Oplustil.

El regreso de Christian Gálvez

Con un reciente disco grabado en Moscú y otro en proceso en Nueva York, el bajista vuelve al Parque de las Esculturas después de 13 años. También tocan los chilenos Patricio Pianola Roehrs, Nelson Oliva, Gustavo Díaz y Andrea Tessa.