El primer disco en vivo de la música chilena Teatro Astor El primer disco en vivo de la música chilena

El Teatro Astor se inauguró en 1949 y cerró sus puertas en 1995, tras funcionar por varios años como sala de cine. Estaba ubicado en la calle Huérfanos, llamada la "Broadway de Santiago" por la gran cantidad de salas de espectáculos que se situaban ahí. Se encontraba equidistante del Teatro Opera y el Salón Goyescas. En su escenario estuvieron Igor Stravinsky y Marlene Dietrich, y el 10 de diciembre de 1969 un chileno: Buddy Richard.

En 1969 Buddy Richard era un cantante conocido, con difusión de sus canciones por las radios y una importante venta de discos.  Tenía 26 años, era inquieto, y por eso se propuso dar un paso más en su carrera: realizar un concierto en un teatro, y luego editarlo como disco. La idea era audaz para su tiempo, porque en Chile se habían presentado figuras internacionales en ese formato, pero ningún cantante chileno lo había hecho jamás.

La inspiración eran sus propios ídolos de la música mundial como Paul Anka o Tom Jones, que habían registrado álbumes en directo. Con esa idea el joven cantante se animó a golpear las puertas del Teatro Astor. El escenario le fue negado en dos ocasiones, por la desconfianza de los administradores ante la inédita y acaso insolente iniciativa. El cantante, entonces, debió vender su automóvil (al director orquestal Juan Azúa) para reunir en efectivo el depósito exigido por la administración, y como el teatro, igualmente, no quería arriesgarse a un fracaso, le permitió realizar el concierto un solamente un día miércoles. Ni siquiera un jueves. Ni pensar en un viernes o un sábado.

 

 

Para sumar nerviosismo a la iniciativa, una amigdalitis lo obligó a suspender la función del miércoles 26 de noviembre por una semana. Luego una semana más, hasta el miércoles 10 de diciembre de 1969.

Por fin ese día, a las 9 de la noche, comenzó el concierto. Al presentarse pidió las disculpas del caso: “Tuve que asistir a otro recital de penicilina. Ahora ya un poquito más tranquilo, creo, les saludo y les agradezco su presencia esta noche”. Todo lo demás fue tal como Buddy Richard lo había imaginado: junto a una orquesta de 38 músicos dirigidos por Horacio Saavedra y él, de etiqueta, en escenario del gran Teatro Astor del centro de Santiago.

El libreto se diseñó con la asesoría de Jorge Pedreros, quien, como relató en muchas ocasiones, tuvo que acudir corriendo a bambalinas, al inicio del concierto, literalmente a empujar a la estrella que, presa de pánico escénico, no se atrevía a salir ante el público.

 

 

Fueron dos horas de concierto donde Buddy Richard interpretó una veintena de canciones propias y los bien escogidos covers que integraban su habitual repertorio. A pesar de los riesgos financieros, las postergaciones y los nervios, el concierto terminó siendo un éxito. Transmitido por radio y televisión, fue grabado por los ingenieros de RCA Victor. Al año siguiente fue publicado como el LP Buddy Richard en el Astor, que hasta hoy se considera un registro en directo fundamental dentro de la música chilena.

Tras eso, otros artistas contemporáneos a Buddy Richard, como José Alfredo Fuentes y Gloria Simonetti, hicieron sus propios conciertos, y desde ahí son muchos músicos chilenos que han grabados sus presentaciones y las han editados como discos. El de Buddy Richard fue el primero, en el Teatro Astor del hoy pasaje peatonal del centro de Santiago, una sala de espectáculos que hace más de 25 años cerró sus puertas.

 


 

Los paseos peatonales del centro