Estación Pirque

La memoria y el olvido se instalan en la poética oscura de uno de los trabajos mejor logrados por el cantautor pop Javier Barría, quien recurre al sonido sostenido y continuo como herramienta narrativa. Por primera vez —y tal vez por última— el compositor omite el uso de las percusiones, creando para Estación Pirque un relato a través de canciones que se sustentan unas con otras entre atmósferas sónicas, a veces incluso nebulosas. Su título hace referencia a esa demolida estación de trenes del Parque Bustamante, también llamada Estación Providencia, que fue diseñada por el arquitecto Emilio Jecquier. Aparece allí como un símbolo de las capas de tiempo que se superponen, de ese olvido, y que Barría busca recordar. De distintos modos, canciones como “Cajitas de agua”, con Natisú como invitada, “Camino Cintura”, “Un país, un solo habitante” y “Ya no se llama” hacen memoria. Además Barría comparte espacios y canto con el dúo peruano de folk Alejandro y María Laura en la flotante "Celoso", a quienes había conocido en sus viajes a Lima. —Iñigo Díaz

Canciones

1. Ya no se llama
2. Estación Pirque
3. Celoso (con Alejandro y María Laura)
4. Instante
5. Campo quemado
6. Un país, un solo habitante (con Franz Mesko)
7. Camino Cintura
8. Mi dulce anomalía
9. Paramaribo
10. Cajitas de agua (con Natisú)
11. Cuerpo marcado