Umbría en Kalafate pertenece a la generación de la década de 2000 de bandas instrumentales que mezclan rock, la electrónica y otros sonidos occidentales con ritmos e instrumentos propios de culturas ancestrales, influenciados por próceres de la Quinta Región como Los Jaivas o Congreso. Formados en 2002 en Valparaíso, contemporáneos de Pequeñas Partículas, Holograma y Cazuela de Cóndor, su creación musical va en directa relación con la identidad territorial.
Tenorista y sopranista pitrufquenino, Marcelo Moncada desarrolló su historia en el jazz de manera decisiva durante sus largos años como saxofonista en la ciudad belga de Amberes. Ahí llegó en 2002 para estudiar saxofón y luego formar sus propias bandas con músicos europeos. En ese desarrollo de extensiva evolución, Moncada comenzó en una línea musical próxima a Joe Lovano implementando tríos pianoless dentro del jazz contemporáneo, pero con el tiempo accedió a una narrativa propia cada vez más inmersa en el concepto del universo, el espacio y el tiempo, a través de diversos conjuntos de jazz avant-garde como su Space Quartet y tríos como Orbit, donde incorporó el uso de la electrónica. A ello, Moncada sumaría un proyecto estrictamente unipersonal denominado Travel Sax, con el que recorrió innumerables países junto a su saxofón eléctrico y dispositivos para tocar en solitario.
Por generación, Mauricio Gutiérrez debería pertenecer a una oleada de trovadores de distintas procedencias que se iniciaron a mediados y fines de la década de los '80, y sobre todo en los '90, como Manuel Huerta, Francisco Villa o Tata Barahona. Su experiencia en el canto con guitarra se consolidó en 2009 a través del disco Última estación. Allí Mauricio Gutiérrez expuso su poética sintonía con la trova autoral, en un repertorio que contó con una serie de cruces musicales, instrumentos del mundo docto y la participación del poeta mapuche Elicura Chihuailaf.
La música de la cantante y compositora Sol Aravena es tan sutil como su seudónimo. Muza fusiona letras sobre misticismo, amor y el paso del tiempo con sonidos acústicos, registros tomados de la naturaleza (lluvia, oleaje marino u hojas que se arrastran por el pavimento) y suaves bases electrónicas. Su estilo es la síntesis a la que ha llegado tras su paso por el grupo de new age Equs y el dúo de pop electrónico Sol Azul. Su línea expresiva y su incamuflable sensibilidad femenina al componer la emparentan con otras cantautoras como Rosario Mena y Yael Meyer.
La cantante y compositora Mariel Villagra, que se presentó en Chile como Mariel y más tarde en México como Mariel Mariel, ha sido una figura en una generación poblada de voces y solistas femeninas en la década de los 2000. Sus inicios la mostraron con un acento de un pop alternativo de enfoque rockero, con su disco debut No me despierten! (2007), pero ya cuando se mudó a Ciudad de México terminó por delinear un estilo de mezclas latinas y urbanas, con un trabajo de mayor proyección como Foto pa ti (2015), que instaló el concepto musical de "flow latino": música de las grandes ciudades latinoamericanas.