Alejandra
Florencia Lira 2020 Cápsula Discos

Alejandra

Un retrato de la artista Pía Cárdenas ilustra la cubierta de este disco con el que la cantautora vuelve a observar de un modo muy libre e intuitivo la obra de una poeta sudamericana. Cuatro años después de La caminante, que llevó a la poesía de Mistral a la canción, Florencia Lira se sitúa frente a la mántrica, repetitiva y concisa creación de la poeta argentina Alejandra Pizarnik. Pero ahí donde la guitarra y el canto fueron centrales en ese disco dedicado a la Nobel chilena, en Alejandra Florencia Lira accede a espacios de abstracción sónica muy en frecuencia con la música de Felipe Cadenasso y de Antonio del Favero, integrantes de Matorral, quienes produjeron el disco. El rol de la guitarra se va diluyendo hasta convertir las canciones en artefacto distinto, a través de sintetizadores que crean capas, máquinas y ritmos programados. De todo el nocturno repertorio de matices electrónicos, donde la voz de Florencia Lira es delgada y funcional en el soporte del texto ("Del otro lado", "Mis aguas", "Amor de Diana"), existe una última pieza que completa el ciclo y que es absolutamente acústica. Una excepción a esa regla: en "Madrugada", el recorrido de esa noche finaliza y vuelve a comenzar en las primeras horas del día.  —Antonio Voland

Canciones

1. Amor de Diana
2. Del otro lado (con Niña Tormenta)
3. Solamente
4. Memoria
5. Nuestra noche
6. Mis aguas
7. Madrugada