El bajista eléctrico Samuel Concha tenía apenas diecisiete años en 1997 cuando fue reclutado por el saxofonista de jazz latino Raúl Gutiérrez para participar en la versión chilena de su orquesta Irazú, formada en Alemania en 1981. Concha grabó una serie de discos con la agrupación y desde allí comenzó a definirse su posición dentro de la música de fusiones, que incluyó proporciones diversas de jazz, funk, rock, pop y música latina.
Si bien Cecilia Concha Laborde es parte de una generación de cultores de la trova poética y el canto comprometido vinculados al Canto Nuevo, nunca perteneció a ese movimiento a pesar de su cercanía estética y política. Con esa independencia ha cruzado los tiempos vinculándose a diversas comunidades de cantautoras. Su único disco es Te traigo mis versos (2013), que se desprende del libro homónimo donde reunió sus escrituras, canciones, poemas y cuentos. Otras emblemáticas piezas de su repertorio han aparecido, sin embargo, en diversos álbumes colectivos: "Declaración de intereses", "Qué quieres país", "Amarraré a las cintas" o "Dame la rabia".
Thais Marie Antoine es una cantante y compositora que inició su actividad en los ambientes musicales hacia 2009. Junto con Camila Meza y Diego Farías, ella fue uno de los primeros nombres en escribir repertorios de jazz vocal contemporáneo. Si bien se había formado con las influencias de la world music en Europa, donde vivió su primera época, fue en Chile donde tuvo contacto con el el mundo jazzístico. Así se integró al circuito de los años '10, primero como intérprete y más tarde como creadora y líder de conjuntos donde la voz fue planteada como un instrumento más.
Perteneciente a un cuerpo de cantautores contemporáneos afincados en el puerto de Valparaíso o en otros lugares de la Quinta Región, Andrés Celis, es decir Lito Celis, es una voz representativa entre esa narrativa porteña de su tiempo. Sus canciones exhiben bordes musicales próximos al pop, aunque consideran también las raíces de la música latinoamericana y el folclor. Como autor se ha interesado en el universo literario, la política contingente, la reflexión social y cierto existencialismo implícito en sus letras. Uno de sus álbumes más decisivos creados en Valparaíso es HU Ma NO (2014), que nació en una celda de la antigua Cárcel de Valparaíso, habilitada como estudio de grabación, con toda esa pesada carga de historia y dolor que ello representa.
Kinética es una de las formas de referirse a la cinésica, aquella disciplina que estudia los movimientos corporales conscientes e inconscientes y su valor comunicativo en lo gestual. Y es el concepto que Emiliana Abril Araya tomó para iniciar su proyecto como solista en la música experimental. Tres álbumes alrededor de la idea de la cinésica marcan su primera época en la experimentación con las tecnologías aplicadas a la composición, a la voz y a la poesía, y cuyos resultados siempre abiertos se instalan en diversos espacios: la electrónica, el hip-hop, el pop, el soul, la improvisación libre y las vanguardias.