Nacido en 2006 desde el Taller de Música Latinoamericana dictado en la Universidad de Chile por el compositor y guitarrista Claudio Acevedo (Ensamble Serenata), Merkén pasó a integrar la comunidad de cultores de una fusión entre la música de cámara académica y el folclor sudamericano. El grupo tomó el nombre de ese aliño mapuche elaborado a base de ají seco y ahumado, y así publicó en 2012 su primer trabajo: Merkén.
Pionero de pop-punk en Chile con Pinochet Boys, Daniel Puente tiene una larga historia posterior a 1987, el año de disolución de esa banda. Tras un paso por la primera etapa de Parkinson (fue su primer vocalista, aunque no llegó a grabar discos), su música se ha desarrollado fundamentalmente fuera de Chile, desde Brasil a Holanda, y de Estados Unidos a Alemania. En esa trayectoria nómade, el músico forjó una identidad musical mestiza, alimentada por los sonidos negros y latinos con los que se familiarizó en Europa, y con el oficio conseguido en la sociedad multinacional de las bandas Niños con Bombas y Polvorosa. Hacia el final de la primera década del 2000 comenzó un camino estrictamente solista, como Daniel Puente Encina, y con una identidad sonora centrada en su guitarra. El disco Disparo, al que acuden todas las influencias de su historia —y que él define como «música latina»— fue el primer paso de esa nueva etapa aún en marcha, y con continuas grabaciones.
Claudio Villanueva pertenece a la abundante camada de guitarristas de flamenco que tomó cuerpo durante la década de los años 2000 y que tiene nombres como Andrés Hernández, Daniel Muñoz Méndez y Francisco García Sánchez, aunque su experiencia formativa y creativa se desarrolló con mayor profundidad y alcance en la ciudad de Madrid.
Edith Fischer es una de las intérpretes de piano clásico más relevantes de la música chilena, gracias a una trayectoria que se extiende desde mediados del siglo XX y hasta entrado el siglo XXI. Hija del violista Zoltan Fischer y la pianista y profesora Elena Waiss, además de hermana del cellista Edgar Fischer, su trabajo como pianista la ha llevado a ofrecer múltiples conciertos y realizar grabaciones en Chile y el extranjero. En paralelo, ha sido profesora y ha fundado escuelas y festivales en Suiza, país donde residió por varios años.
Cantor y poeta de subsuelo, periferia, puerto y ciudad, Jorge Rubio ha abrazado una estética de trova que se nutre de diferentes corrientes musicales, desde la tradición del rock progresivo europeo hasta los ritmos de las raíces sureñas, pasando por la sicodelia, la música experimental y la baja fidelidad, lo que ha desembocado en lo que él denomina «folclor lisérgico». Una experiencia como estudiante universitario en Valparaíso y los años que tocó la guitarra en el grupo Cazuela de Cóndor, fueron determinantes en la música solista que comenzó a elaborar en la década de 2010, primero con el nombre de Jacinto Turbio y luego definitivamente como Jacinto.