La doble vida de Amaro Labra
Foto: Sol y Lluvia
Entrevista

La doble vida de Amaro Labra

Con un concierto. Sol y Lluvia celebra 40 años este sábado.  Su fundador y líder, el diputado Amaro Labra, habla de esa historia, y de sus dos oficios. La política y la música.  Y de su autoestima, de la militancia comunista, de su intención de seguir en los dos caminos.

Jorge Leiva | 14 de noviembre de 2018 Fotos: Sol y Lluvia

La doble vida de Amaro Labra

Amaro Labra acaba de cumplir 69 años. Cuarenta de ellos los ha pasado en Sol y Lluvia, el grupo que fundó con su hermano menor Charles en 1978, en la Población Vicente Navarrete, entonces en San Miguel. Este sábado, el conjunto celebra las cuatro décadas en un concierto en la Pista Atlética del Estadio Nacional, donde van a recorrer parte de esa historia, en la que hay más de una decena de discos, sobre cien canciones y miles de actuaciones en escenarios de todo Chile.

Sol y Lluvia fue un dúo de guitarra y percusión hasta 1983, cuando se integró el menor de los hermanos, Jonny, a cargo con el bajo. Luego se fueron incorporando otros músicos: Juan Flores (hoy en Inti–Illimani), Marcelo Concha, Patricio Quilodrán y muchos más, que sumaron charangos y quenas, otras percusiones y vientos al sonido de la banda. Con esa esa formación, de casi una decena de músicos en escena, Sol y Lluvia llega este sábado a su nuevo cumpleaños. Al Estadio Nacional. Donde celebraron los 30 años en 1999 ante 60 mil personas.

Del núcleo de los tres hermanos Labra que estaban en esa celebración  sólo queda Amaro, el cantante, guitarrista y autor de la mayoría de las canciones. En 1999 se fue Charles (en un episodio donde algunas cosas duras se dijeron), y el 2013 se fue Jony.

Paralela a esa historia, el 2002 comenzó el camino político de Amaro Labra. Tras ser parte de la campaña presidencial de Gladys Marín en 1999, el 2002 fue candidato a Alcalde por Santiago, y 2005 a Diputado. El año pasado se presentó por el distrito 12, y con 6366 votos, sumados a los de su compañera de lista Camila Vallejo (más de 47 mil), resultó electo.

Intensas sus agendas. La entrevista tuvo que hacerse en dos tiempos. Una después de un ensayo de Sol y Lluvia y otra luego de una visita parlamentaria a una Planta de Reciclaje en Quilicura. La doble vida de Amaro Labra.

–Tu vida política aparece en los años 2000. ¿Por qué no antes, cuando llegó la democracia?
–Porque para ese tiempo pensábamos, yo y otros, que se iban a multiplicar las posibilidades de hacer y tocar nuestra música, y eso no pasó. Habia muchos que incluso pensaban que el grupo era un artefacto antipinochetista, y que después de eso no tenía sentido seguir.. Ahí aparece Alerce. Yo voy a presentar el proyecto del disco Hacia la tierra y me integro al equipo del sello. Tengo la oportunidad de trabajar con otros músicos, como Chancho en Piedra, Mecánica Popular, Los Miserables…

–¿Y no pensaste, entonces, en terminar con el grupo?
–No. Los momentos de cansancio y de fatiga pasan muchas veces. Cuando se fue Charles (1999) pensamos que era imposible seguir, y generamos un disco muy lindo, el disco La vida siempre. En ese momento nos reunimos y resolvimos seguir adelante. Pensamos que sólo Charles se fue (o “se llevó el grupo” como dice él), y desde ahí hemos seguido. El grupo tiene una historia que va más allá de sus dos fundadores.

–Y el 2003 se fue Jonny, tu otro hermano
–El Jonny es un gestor cultural increíble y el manejo de un proyecto tan grande como el que dirige (Jonny Labra es el director del Centro Cultural de San Joaquín) consumía mucho tiempo… Y ahí topamos. Así lo entiendo yo.

–¿Los ves a ellos? ¿Tocarían de nuevo juntos?
–Con Jonny está todo bien. Con Charles somos peladores desde chicos. Hemos tenido varios avances en el proceso de reencontrarnos. No descarto que pueda producirse un encuentro, pero para hacer música hay que estar en armonía y en esta etapa creemos que esa armonía es más importante.

–¿Crees que el público entiende estos conflictos?
–Nosotros no tenemos ese problema. Seguimos haciendo conciertos grandes y chicos, recorremos Chile, salimos al extranjero…. No sé. No he sentido rechazo gigantesco desde el quiebre. No sé explicármelo pero supongo que es porque seguimos haciendo lo mismo.

La militancia

–Desde el 2004 eres militante comunista…. ¿Antes habías militado?
–Tengo una militancia anterior. Yo fui de MIR cuando era estudiante de la Universidad de Chile con sede en Talca, donde estudié Administración de Empresas. Tuve un puesto en la Federación de Estudiantes y toda la campaña la hice cantando. Cantaba canciones de Angel Parra y composiciones mías. Pero después fui papá y me vine a Santiago. La última acción que hice con el MIR fue acatar la orden de votar por Allende.

–¿Y en la época de la Unidad Popular no militaste?
–No. Me puse a trabajar en el Departamento de Ingeniería de LAN Chile. Era un computador y nosotros lo alimentábamos de información con tarjetas. Estuve cuatro años en eso… Después estuve estudiando en Valparaíso, y al regreso me puse a trabajar con mi hermano mayor Harley en su taller de serigrafía. Ahí fue donde nació Sol y Lluvia en 1978. Pero nunca militamos en ese tiempo.

–Se dijo que eran cercanos a la Democracia Cristiana…
–Se dijo, pero nunca lo fuimos. Es como decir que hoy Sol y Lluvia es un artefacto del Partido Comunista, y tampoco es así. Yo soy comunista, pero nada más. Podemos estar en un evento del PS, en un acto cultural, en muchas partes. Hace pocas semanas estuvimos tocando afuera de la casa de Anita González, como tantos artistas… Hay lugares donde nunca vamos a estar por supuesto.

–En un acto de la Sofofa, por ejemplo.
–No lo sé. Si pudiéramos provocar un shock iríamos. O un a un programa de televisión donde haya personajes ligados a la dictadura. Todos los días veo que piensa distinto en el Congreso.

–Te lo preguntaban en una entrevista antes que asumieras sobre esto: ¿Te has encontrado con el diputado Urrutia, de la UDI?
–Varias veces. Ha estado en sesiones de la Comisión de Cultura de la que soy parte. Lo escucho y me escucha. Yo quiero derrotarlo en las ideas, no lanzarlo al mar desde un helicóptero.


La autoestima

–Ahora que cumplen 40 años, ¿sientes que musicalmente son valoradas las canciones Sol y Lluvia?
–O sea, me gustaría que los críticos dijeran algo más riguroso con respecto a nosotros, que se preocuparan más por estudiar lo que hemos hecho. Hay menciones, como de Gabriel Salazar, que nos cita…. Hay menciones de otros, las hay, pero el más importante para nosotros es el pueblo, así de simple. Y claro, me imagino que Luis Dimas también camina por la calle y la gente se la va encima y lo abraza, como a nosotros nos pasa a veces. La diferencia es que nosotros hemos planteado ideas que tienen un rol social, político o ecológico, que buscan producir buenos cambios en la vida de la personas. Y sabemos que hay gente que acompañó muchos momentos duros de su vida escuchando a Sol y Lluvia.

–¿Pero sientes que además de que es “importante” se ha dicho que la de Sol y Lluvia es buena música?
–No sé… Eso es un tema. Tengo un amigo que dice que la autoestima es lo más importante para que los pueblos puedan funcionar. Mi autoestima es frágil. Cantar fue justamente una superación de eso. Y he trabajado años en mantenerla en un nivel justo, que no se pase y que no se quede. Y hago el ejercicio de contar ese tipo de cosas, como ahora. Cosas que son dolores.

–Pero en la historia de la música no todos son “súper músicos”…
–No, pero yo tengo muy claras mis limitaciones técnicas. No tengo ningún problema. Y siento que siempre progreso. A lo mejor no hago melodías “rebuscadas y hermosas”, como dice Jorge González. Hago lo que puedo hacer. Soy un salvaje, un rudimentario, y eso tiene un valor que no soy yo el que lo tiene que medir. Lo que pasa es que hay una soberbia técnica que se maneja en todos los niveles. Como si “lo técnico” es lo que mandara.

–Tu eres el líder del grupo. También debes lidiar con la autoestima del resto, ¿no?
–Sí claro, y las diferencias que he tenido con Charles o Jonny tienen que ver con eso. Pero las hemos resuelto como grupo. Estamos celebrando los 40 años con un grupo consolidado, donde cada uno aporta y a nadie se le pega en las manos para que aprenda… Hay decisiones duras, que uno toma, y de repente estoy con personas y de repente estoy solo. Y me equivoco, por supuesto….

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“Organizarse es un placer”

–El último disco de Sol y Lluvia es del 2013, Clima Humana. Cinco años han pasado. ¿Viene un disco nuevo?
–Si, pero no este 2018. Esto de la elección de Diputado fue muy rápido. Lo que habíamos proyectado para este año era la celebración de los 40 años, que es lo que vamos a hacer este sábado.

–¿Y tienen canciones nuevas?
–Algunas, o pedazos de canciones nuevas.. Paso tres días en Valparaíso y eso es un cambio de paisaje que estoy viviendo a concho. Creo que vamos a hacer un disco el año que viene, y lo construimos de a poco, como todos los discos. Es así y no nos preocupa. Tengo una nieta de 16 años. Me dijo “abuelo sigue haciendo canciones y pintando”.

–¿Y pintas? ¿En qué?
En acrílico. He hecho varias pinturas, algunas por encargo….

–Pero además haces leyes, y eso te quita mucho tiempo, ¿no?
–Pero yo no soy 24/7 en nada. Es un error fatal. No compro ni vendo una imagen de estar perdido adentro del servicio público. Eso no es posible porque algo se destruye. Si tenemos gente que es feliz trabajando, que cuida sus tiempos, que se preocupa de su familia, de sus amigos, vamos a hacer la vida más bonita.

–Cuando Sol y Lluvia actuaba en los años 80, se bajaba del escenario y era uno más…. Hoy te bajas y eres un diputado de la república… ¿Cómo te cambia eso?
–No, yo soy igual. Ando en Metro, voy los barrios, sigo cantando…

–¿Pero tienes un sueldo que te pone entre los más ricos de Chile?
–Hemos tenidos buenos momentos económicos y malos momentos. Me manejo invirtiendo lo que es la razón de mi vida. En realidad, el ser diputado debería ser una posibilidad más de representación. Sé que pertenezco a una elite, y la Constitución dice que sea así. Pero represento al pueblo que me eligió y al pueblo que me ha acompañado. Ahora tengo más información pero mi deber y mi pasión es poder entregársela a más personas.

–También tienes más trabajo…
–Pero es un trabajo entretenido. Y cantar también, no veo la contradicción. Ahora hablo mucho más todo el dia, pero me siento feliz después de ensayar con Sol y Lluvia, ver como mis compañeros se preparan. Nos vemos menos, pero formo parte de un equipo. No es un problema juntarse o no. Para nosotros organizarse es un placer.

–Con casi 70 años, cabe preguntarse ¿hasta cuando sigues en la música?
–Cuando me planteaban renunciar a cantar porque soy diputado, no lo entiendo. No puedo estar sin cantar. Lo dejaré cuando físicamente no pueda hacerlo. Como parte de la vida y de la muerte. Me acuerdo cuando cantamos en torno a mi madre agonizando con el Jony y el Charles. Nosotros continuamos en esto. Mientras pueda voy a seguir cantando.

Sol y Lluvia actúa a las 21.00 horas en la Pista Atlética del Estadio Nacional el sábado 17 de noviembre. También se lanza el libro Sol y Lluvia. Voces de la resistencia, de Gonzalo Planet.