Zoltan Fischer fue el primero de una familia de músicos en Chile, que incluye a su esposa Elena Waiss y sus hijos Edith y Edgar. Trompetista, violista y violinista, además de profesor, su trabajo se extendió por cinco décadas del siglo XX: integró la primera formación de la Orquesta Sinfónica de Chile, fue uno de los fundadores de la Escuela Moderna de Música y un promotor de la música de cámara, integrando ensambles como el Cuarteto Chile y el Cuarteto Santiago.
La historia y el destino trágico de Jorge Peña Hen han quedado asociados para siempre a la vida de Nella Camarda, pero los alcances de su trayectoria exceden esos restrictivos límites. Su trabajo como pianista, profesora y gestora se extiende por ocho décadas de los siglos XX y XXI y la han llevado no solo a diversas ciudades de Chile, sino también a países como Venezuela y Andorra.
Formada como pianista y clavecinista, Elena Waiss fue una de las primeras integrantes de la Orquesta Sinfónica de Chile y es parte de una familia de músicos que incluye a su marido, el violista Zoltan Fischer, y sus dos hijos: la pianista Edith Fischer y el cellista Edgar Fischer. Su mayor impacto, sin embargo, estuvo en el ámbito de la enseñanza: desde mediados del siglo XX y hasta su muerte, fue la principal impulsora de la Escuela Moderna de Música.
Autodenominados con el apelativo de nerd rock, Candelabro ha sido una las bandas referenciales dentro de una escena independiente en los tiempos de la pospandemia, junto a Asia Menor, Hesse Kassel y Estoy Bien. En su música Candelabro combinaba elementos del art rock con instrumentos electrónicos y melodías naturalmente pop, mientras que narrativamente buscaba representar a una juventud tímida, retraida y alejada de otros movimientos musicales de moda al relatar situaciones de la cotidianidad urbana a través de sus canciones. Su álbum de 2025 Deseo, carne y voluntad, tuvo especial impacto en la música desde esa perspectiva y desde la propuesta sonora tan amplia que alcanzó entonces.
Reflexiones pesonales en una búsqueda de la identidad sudamericana, el territorio y la historia subrayan la obra del compositor Tomás Brantmayer. Desde distintos ángulos, su música observa las culturas indígenas, la religiosidad popular, el paisaje sonoro y la justicia social, representadas en partituras para formatos diversos, en especial la orquesta sinfónica, aunque también en la escritura de piezas camerísticas, vocales y para instrumentos solistas. En su primera época como compositor destacan hitos como la residencia a la que fue convocado en 2019 por la MacDowell Colony, en Estados Unidos, y su debut en 2021 en el Festival de Salzburgo, con su pieza orquestal "Canción de cuna para Fuegia Basket".