Atom Heart

El nombre de Uwe Schmidt excede con creces la escena chilena, y sus múltiples seudónimos deben pesquisarse no sólo en su natal Alemania, sino en cada foco significativo para la música electrónica global; de Tokio a Nueva York, de Buenos Aires a Goa. Pero el hecho de que Schmidt haya fijado por varios años residencia en Santiago de Chile (desde 1997, y en parte por el nacimiento de su hija junto a la tecladista chilena Cecilia Aguayo) lo convierte en un referente cercano, que además no ha cesado de establecer vínculos de trabajo con músicos y gestores locales. Su discografía es un mapa extendido (probablemente imposible de fijar al detalle), de fronteras móviles y disposición siempre dinámica.

Antonia Schmidt

Cantante, autora, instrumentista y educadora de pedagogía Waldorf, desde ese ángulo Antonia Schmidt ha sostenido su propuesta creativa de una música para niños que supera el mero enfoque didáctico tradicional. En sus palabras, la suya es una "música para sentir". Desde esa perspectiva, ha compuesto canciones con temáticas sobre meditación y medioambiente, además de recopilación de cuentos, mitos y leyendas de Chile y Latinoamérica que presentó en sucesivos trabajos. En esa discografía destaca Música para la Tierra (2014), el álbum que la puso de lleno en el circuito de la música infantil.

Daniel Campos

Por el arraigo de canciones suyas que circulan como un secreto entre conocedores, Daniel Campos ha sido calificado como «casi un mito» entre los cantautores de su generación. Pero la suya es más bien una historia persistente y personal, anclada a su natal Concepción, y a dinámicas de difusión acotadas a audiencias y espacios propios del circuito universitario de los años '80, fuera de los cuales las pistas de su carrera son difíciles de pesquisar. Su voz y estilo autoral son recordadas en canciones de culto, como "Siempre tú serás" y "Dolor", ambas incluidas en un cassette autoeditado de 1980. La suya ha sido una trayectoria extensa en la música, con estudios y cátedras como docente, gran oficio sobre la guitarra, y con grabaciones de composiciones propias cronológicamente distantes entre sí.

Ginette Acevedo

Una voz profunda y con matices, ideal para la interpretación de la canción de raíz folclórica más sentimental, distinguió a Ginette Acevedo desde los años sesenta, cuando inscribió su estilo en una exitosa apuesta por proyectar la raíz folclórica sudamericana a las grandes audiencias. Su nombre se extendió entonces por Argentina, Perú, Venezuela y México antes de que la intérprete cumpliera los 30 años de edad, y en una internacionalización excepcional incluso para los estándares actuales. Desde entonces se ha mantenida activa, sobre todo en espectáculos en vivo. Títulos como "La torcacita" y "Mujer en el tiempo" confirman su huella en la música chilena.

Patricio Anabalón

De la generación de cantautores con tintes de trova surgidos a fines de los años '90 en Chile, Patricio Anabalón ha tenido discreta presencia en los medios pero gran prolificidad discográfica e internacional. El músico, que tiene a su haber estudios de guitarra clásica, se ha hecho cargo de la definición de trovador en su sentido más original, y ha mantenido permanente vínculo con la poesía. De hecho, ha publicado libros (como Mandrágora inmortal y El retrato final) e incluido algunos de sus poemas en antologías, y en su discografía aparecen canciones que musicalizan versos de vates chilenos y universales.