Liderado por el guitarrista Ángel Parra Orrego, el grupo de jazz que operó bajo el nombre de Ángel Parra Trío se consolidó como el primer proyecto sustantivo en la renovación la escena jazzística chilena una vez derrumbado el régimen militar y finalizado el silencio obligatorio. Dada la permanente reinvención musical que le posibilitó una larga vigencia, el conjunto además catapultó a Parra más allá de los territorios del rock, a través de su militancia en el grupo Los Tres, y puso su nombre entre los más populares guitarristas chilenos.
Francesca Ancarola es una figura de la música popular de fin de siglo, que toma elementos de la tradición latinoamericana y las fusiona con músicas de sus tiempos. Si bien comenzó su carrera en 1984 con un premio como intérprete en el Festival Canciones de la Joven Música Chilena, organizado por la revista La Bicicleta y el Café del Cerro (ejes del Canto Nuevo), Ancarola forma parte de la oleada que renovó el género a fines de la década siguiente, reconocible durante esos tiempos bajo el concepto de "novísima canción chilena". Las coordenadas que agrupan a esta generación son básicamente tres: raíz folclórica, textos poéticos de crítica social, y música que desde la academia inician una transformación de esa misma raíz con una mirada contemporánea.
La música de Lulú Jam! fue una propuesta para apreciarse sólo en parte a través de sus discos. Su esencia audiovisual cargó a sus shows, coreografías, vestuario y videos con parte importante de sus señas de identidad. Su pop cosmopolita, levantado sobre secuencias electrónicas y armonías vocales, confundía citas y épocas en un pulso vivísimo concebido para la pista de baile, aunque no exento de emoción íntima. El conjunto electropop, autodefinido alguna vez como «coral coreográfico», trabajó un tipo de pop que puede considerarse de adelanto a lo que más tarde fraguó en sociedades similares de mucha mayor difusión.
Aunque forjó su identidad musical como baterista y fundador de los populares Lucybell, con los años Francisco González fue adquiriendo la habilidad y entusiasmo suficientes para tentarse también con el trabajo solista. Consciente de que el nuevo cauce de su búsqueda era incompatible con la dirección de Lucybell, González renunció a la banda en mayo de 2005, luego de editar un primer álbum sin el grupo, Óvalo, y tras catorce años de lealtad. Desde entonces, su discografía solista refleja los avances de un autor pop que busca una identidad distintiva y que se acomoda sin problemas en el canto.
Quique Neira (cuyo verdadero nombre es Enrique Neira Leiva) es uno de los nombres solistas más importantes del reggae chileno. Su historia preliminar lo sitúa como vocalista de dos bandas germinales en el género, Bambú y Gondwana, con las cuales alcanzó popularidad en todo Chile. En 2002 anunció el inicio de su camino solista, que ha trascendido los circuitos del reggae varias veces, y que ha alcanzado una importante difusión dentro y fuera del país. Canciones de amor, temáticas sociales e historias de vida nutren el extenso cancionero de una voz importante para la música popular chilena, que en 2015 llegó a celebrar 25 años de trayectoria con un gran concierto en el Teatro Caupolicán, y que en 2024 se convirtió en el primer latinoamericano en ser invitado a cantar en los Reggae Gold Awards, en Jamaica.