Moral Distraída

Poco más de cinco años bastaron a este grupo para transformarse en uno de los nombres de mayor arrastre en la música bailable chilena desde 2010 en adelante. Y a diferencia de la mayoría de las bandas de su tiempo, para ese éxito Moral Distraída no apela a la popularidad de la cumbia sino a ritmos centroamericanos como el reguetón puertorriqueño y la timba cubana. Encabezado por los hermanos Abel y Camilo Zicavo, y con diez músicos en escena (que incluye una dupla característica de trombones y el sonido de las cuerdas del tres cubano), el grupo ha actuado en grandes festivales y sumado sucesivos éxitos (“Punto final”, “Pégate”, “Hacerlo de día”, “Probarlo todo” y “Canción bonita”, entre otros).

Liricistas

Surgidos en la Ciudad Satélite de Maipú, el dúo de MCs Liricistas es uno de los nombres mayores del hip-hop de la generación post 2000, aquella que creció con las canciones de grupos como Tiro de Gracia o Makiza. Armestyle y Bejamic partieron grabando en forma artesanal en sus casas, hasta que el año 2011, apoyados por TexasEstudio, editaron 4 life, y se establecieron como uno de los grupos más importantes del género, con un trabajo permanente que en 2016 lanzó su cuarto disco, también editado por un sello español. Responsables de una revista y un programa de radio de rap, Liricistas hablan en sus letras de vida cotidiana, de sueños y temáticas sociales.

Alejandro Pino

Trompetista formado en la modalidad clásica en la Universidad de Chile, que fue evolucionando hacia la improvisación y el jazz conforme se involucró la escena de estos músicos a partir de 2009. Alejandro Pino se inició como músico joven tocando entre 2001 y 2007 en el Orfeón Juvenil de Cañete, donde nació y creció, hasta que se trasladó a Santiago para estudiar. Fue alumno del pianista Martin Joseph en sus talleres de música improvisada y luego se integró a su septeto Pacific Ensemble, que grabó el disco Roundabout (2015). Además ha sido sideman de los guitarristas Diego Farías, Tomás Gubbins y Nicolás Reyes, integró el octeto del baritonista Pablo Jara y como músico del Ensamble Quintessence grabó el disco Décimo (2015). En una ruta de colaboraciones y cruces, Pino tomó posición de colíder en una secuencia de trabajos iniciado en 2016 con Atmósfera, y en 2019 con Estratósfera, dúos junto al pianista y cercano colaborador Valentino Baos. Luego continuó con discos como Desde el centro (2021) y Camino - origen (2025), junto al guitarrista Sebastián Pan. En 2026, Alejandro Pino editó La nueva semilla, su primer álbum como líder de un cuarteto al que presentó como Semijazz y donde él incorporaba a la música de jazz contemporáneo elementos procedentes el rock, de la música popular chilena, la música docta e incluso de la música urbana.

Tomás Gubbins

Formado indistintamente en las guitarras clásica y flamenca, y con estudios de composición docta en la Universidad Católica, Tomás Gubbins dio un giro en su enfoque musical a medida que se vinculó con el jazz y comenzó a escribir piezas y liderar conjuntos, proceso que desembocó en el disco Proyecto satélite (2016). Gubbins ha sido uno de los solistas de guitarra que tiene un pie en la tradición de Jim Hall y otra en la vía moderna de John Scofield.

Maida Larraín

Conocida como actriz de teatro y comediante, Magdalena Larraín además se hizo cantante con posterioridad a ese camino, cultivando una música que fusiona influencias modernas y que se fundamenta en la raíz del folclor latinoamericano. Hija del director de cine Ricardo Larraín, tras una residencia de varios años en España, Maida Larraín hizo su debut en el disco con una serie de canciones, valses peruanos, zambas argentinas y boleros, la mayoría escritas por la cantautora Paula Herrera, que integraron el disco Lo poco que sé (2016), con arreglos de Pedro Melo (Entrama).  Tres años después presentó su segundo disco, Quiero gritarlo, que definió como un trabajo conceptual, centrado en canciones femeninas,  con un cuidado trabajo en los videoclips y un saludable ingenio y sentido del humor. Más adelante, ella comenzó a presentarse con el nombre de Maida la Reina, y así publicó álbumes sucesivos, El tiempo al revés (2022) y La reina (2024), una muestra de colorida fiesta latina que publicó durante su traslado a México.