Actriz primero y cantante de jazz después, Andrea Gutiérrez se sumó a las generaciones de voces femeninas formadas desde comienzos de los años 2000 en academias y con maestros de canto y lenguaje. Activa en el circuito musical desde mediados de los años '10, ha desarrollado una propuesta de fusión que une el jazz con el soul y las raíces folclóricas, y desde ese ángulo ha escrito su propio material, que combina con el tradicional repertorio standard. Sus participaciones en ciclos de voces la han llevado a presentarse a solas con el pianista Alans Barahona y también con conjuntos mayores, cuartetos y quintetos.
Baterista de jazz de la generación cero-cero, la historia de René Gatica ha transcurrido largamente en Buenos Aires, a donde llegó a los 22 años para estudiar y convertirse en un músico profesional. Desde Argentina tomó posición como sideman de músicos de la primera línea de la escena, como el pianista Ernesto Jodos, y en 2017 se estrenó como líder con un quinteto post-bop con el que grabó el disco Rana, su histórico apodo surgido del popular títere televisivo (la Rana René), una derivación fonética y de marcado carácter bebop de su nombre de pila.
Italia Neira había sido percusionista y corista de la banda de su hermano mayor Quique Neira desde mediados de los 2000, con giras dentro y fuera de Chile. Pero ya como Talulah Neira fue formando un camino musical propio que la situó en varios espacios. Primero, en agrupaciones de apoyo de nombres emergentes del movimiento reggae chileno, la escena del ska y la denominada black music, y más tarde en diversos proyectos teatrales, formativos en su calidad de profesora de música, y de producción musical, esta vez como directora del sello Cosas Buenas. Su canción “Soledad” fue parte del disco debut de Manifiesto Ska Jazz, banda donde ella apareció como voz solista y donde de paso se inició como compositora.
Conocido inicialmente como bajista eléctrico en agrupaciones de rock avant-garde como MediaBanda (2000) y Yonhosago (2001), Santiago Astaburuaga ha sido un creador múltiple en diversos círculos de la música experimental, desde la improvisación libre a la composición contemporánea. Formado en el Instituto de Música de la Universidad Católica, tempranamente se vinculó a proyectos de investigación del sonido y métodos no regulares de narración. Además ha participado en distintas magnitudes con proyectos como Akinetón Retard, Tárabust y Klaine Trío. En 2017 publicó con la plataforma ala1RECS piezas camerísticas para solistas y ensambles, considerando músicos de su entorno y generación, como Edén Carrasco, Benjamín Vergara, Diego Aguirre, Matías Mardones, Marcelo Maira o Nicolás Carrasco Díaz.
Canciones como "La tarareada" y "Negrolove" han marcado el rumbo creativo de Isabela Ro, cantautora sureña que vincula la trova con el pop mestizo y las raíces de las músicas latinoamericanas, de cierta manera resultado de una experiencia de viaje por el continente. Ese enfoque musical está principalmente representado en el disco Pecapitales y rituales (2017), donde ella observa los siete pecados. Su nombre es Nicole Illesca y en una primera etapa su vida transcurrrió entre Valdivia, San José y Mafil, hitos de la Región de los Ríos. Además se forjó en la música cantando en calles y micros de Concepción, donde estudió. Sus influencias musicales son figuras centenarias como Ella Fitzgerald y Violeta Parra, a quien ha homenajeado, pero ella además declara proximidad con nombres de la música chilena de sus tiempos, como el poeta y rockero Mauricio Redolés y el trovador Tata Barahona. Isabela Ro ha aparecido como cantante, guitarrista y acordeonista, y sus presentaciones siempre mantienen gran intensidad.