Ignacio Díaz Videla

La integración de los mundos musicales y rítmicos del jazz y la cueca ha sido un camino creativo para Ignacio Díaz Videla (no confundir con los guitarristas Ignacio Díaz Bayo e Ignacio Díaz Lahsen), un baterista que forma parte de una escena jazzística en la década de 2020, sobre todo luego de su regreso a Chile tras los estudios que cursó en Berklee. Allí fue parte del Global Jazz, programa de interpretación orientado a desarrollar la creatividad, dirigido por el célebre pianista panameño Danilo Pérez. Durante ese período de estudios en 2022 en Estados Unidos, Díaz Videla se impregnó de contenidos afines a la idea de la "gravedad cero", impulsada por el saxofonista Wayne Shorter, y tuvo roce con músicos mundiales vinculados a esta famosa escuela bostoniana, de la estatura Joe Lovano, Dave Liebman, Nicholas Payton o John Patitucci. En 2023, ya convertido en un músico totalmente distinto al de antes del viaje a Berklee, desarrolló una tesis a través de la composición de material propio que se grabó con músicos de Estados Unidos, Trinidad y Tobago, Cuba, Panamá, España, Gran Bretaña, Italia, Suiza, Polonia, Irán, India y Chile. Cuecaverso (2026) fue entonces resultado de esa experiencia de estudios y de reflexiones pesonales, junto con su anterior bagaje como joven músico en Chile durante la década de 2010, situado en esos dos espacios musicales como sesionista, sideman e integrante de orquesta juveniles de jazz y conjunto folclóricos.

Hesse Kassel

Desde la publicación de su debut La brea (2025), donde se exhibe aproximaciones al art rock y el post rock, Hesse Kassel se posicionó como uno de los proyectos más importantes dentro del circuito independiente chileno a mediados de los años ‘20, emparentado en un circuito musical que contaba con otras bandas referenciales entre un público, como Asia Menor, Candelabro y Estoy Bien. Un críptico imaginario, alimentado de sonidos oscuros y experimentales y letras en clave de “spoken word”, que combina el canto con versos recitados, les ha granjeado un creciente cuerpo de seguidores, en un lapso breve en que Hesse Kassel pasó de actuar en pequeñas salas alternativas durante sus orígenes el año 2022, al escenario de Lollapalooza en 2026.

Isidora Pantoja

La naturaleza es una fuerza principal dentro de la música de Isidora Pantoja Matthey, cantautora capitalina que se radicó en La Araucanía y que se ha internado en ese espacio de bosques, ríos y volcanes sureños para recoger una esencia presente en canciones. Su música toma las raíces del folclor chileno, además de elementos del canto de la sanación, en una propuesta autoral muy libre. En su primer trabajo, el EP Caminito de plata (2026), se manifiesta la idea y la figura de la poeta del campo que convive con la observadora de la ciudad.

Benjamín López

Como parte de una tradición insigne de trovadores chilenos, Benjamín López Jadue ha construido una obra propia a partir de la guitarra, el canto, la raíz latinoamericana, la poesía y la escritura de canciones que cuentan con una mirada profunda a temas acerca de lo humano, el espíritual y el amor. Desde Viña del Mar y Valparaíso, la historia musical de López se puede separar en dos momentos, que limitan cronológicamente con la pandemia. Primero en su juventud como estudiante de música en Valparaíso, cuando incursionó en la fusión latinoamericana, y luego como cantautor guitarra en mano en escenarios pequeños, cafés literarios, centros culturales, salas y lugares al aire libre.

Ignacio Barrientos

Ignacio Barrientos es guitarrista de jazz de la generación de la pospandemia. Sideman, líder, compositor y joven profesor, ha desarrollado sus propios proyectos utilizando sistemas distintos para encarar la música. Por un lado el trío de clubes, actuando con acompañantes como Juan Ríos (contrabajo) y Edzon Maqueira (batería), en una propuesta musical muy directa, pero también explorando las posibilidades creativas del quinteto, con colores y textuas distintas que han abierto su mirada como compositor incluso desde lo espiritual. En ese plano se inscribe sobre todo el disco Inquebrantable (2025), con piano y saxofón, uno de sus momentos más altos en esa primera época musical como solista. Ignacio Barrientos ha integrado conjuntos de compañeros de ruta como el pianista Álex Solar y el trompetista Cristián Aros, y grabaciones de discos como Niño (2026), del baterista Manuel Greene. Junto con Nicolás Vera, Igancio Barrientos colideró también un cuarteto a dos guitarras.