1980

80

Jaime Soto León

Compositor y arreglador, alumno de músicos fundamentales en la academia en los tiempos de la Nueva Canción Chilena como Sergio Ortega y Luis Advis en la Universidad de Chile y la Universidad Técnica del Estado, Jaime Soto León canalizó por esa vía su creatividad. En 1974 formó el conjunto de cámara Barroco Andino, ensamble continuista de esa estética, una vez instalada la dictadura. Como autor, escribió obras como "Oratorio de los trabajadores" (1971, para solistas y conjunto instrumental andino), "Misandina" (1980, para solistas, coro mixto y conjunto instrumental andino), que fue presentada ante los reyes de España en 1990. Otras piezas de su catálogo son "Memorial de Isla Negra" (1986, para solistas, coro y conjunto instrumental andino), "Federico hermano" (1988, para narradores y grupo instrumental, con textos de Federico García Lorca) y la cantata "Recados de Gabriela Mistral" (1996, para narradora, solista, coro de niños y el propio Barroco Andino, agrupación con la que  Soto León alcanzó 50 años de trabajo). Falleció en agosto de 2024.

María Ester Grebe

Musicología y antropología son las especialidades en que desarrolló su trabajo María Ester Grebe, fundamental investigadora y profesora que dedicó su carrera al estudio de diversas culturas originarias y que realizó un trabajo cuantioso de recopilación en terreno, fuente de un archivo de registros sonoros que abarca desde pueblos del altiplano hasta etnias australes.

Arrecife

Rock primero duro y luego melódico caracterizó a las dos fases de la historia de este grupo iniciado en 1981, y con últimos signos de vida hacia 2005. El nexo entre una y otra fue el baterista Danilo Castro, único integrante que sobrevivió a una anorme rotativa de músicos en su formación.

Dióscoro Rojas

Ha sido la gestión del colectivo Los Guachacas lo que, desde fines de los años 90, le ha dado nombre público a Dióscoro Rojas. Sin embargo, el cantautor desarrolló en su juventud una interesante carrera musical, que en distintos momentos lo emparentó con la Nueva Canción Chilena y el Canto Nuevo. Hoy es más preciso describir su trabajo como el de un gestor cultural y cantautor que se ocupa de manera amplia de los códigos de la música, la cultura y las emociones de la vida popular urbana; a la que ha estado vinculado también por parentesco, por el matrimonio de su hermana, Catalina Rojas, con el insigne Roberto Parra. Dice que la definición que más le acomoda es la de ser un cantor, aunque con una trayectoria intermitente como tal.

Amparito Jiménez

Amparito Jiménez  es una cantante colombiana arribada en los años '60 a Chile, y desde entonces fue una pieza fundamental en la historia de la cumbia en el país, donde ganó el apodo de "Reina de la cumbia" y ha sido reconocida por ser la primera en popularizar ese ritmo en su vertiente folclórica colombiana. Entre sus mayores éxitos en el país se cuenta "La pollera colorá", de autoría de los colombianos Wilson Choperena y Juan Madera Castro. Amparito además colaboró con músicos locales y los nutrió de repertorio, hasta que, avanzados los '70, paulatinamente se retiró de la vida profesional de la música. Desde hace varios años reside en La Serena, donde ha vinculado su quehacer artístico a su vocación religiosa y ha participado ocasionalmente en grabaciones con músicos jóvenes.

Jorge Campos

Ícono ineludible del bajo eléctrico activo desde los tiempos de la vanguardia del rock fusión, Jorge Campos ha sido un aguerrido y erudito solista a la vez que un cultor de las músicas de protesta. En el punto de intersección que marcan el rock progresivo y la fusión latinoamericana, se ubica Campos, quien demostró su potencial como integrante de agrupaciones capitales en los años finales de la dictadura: Fulano (1984) y Congreso (1986). Luego, como nombre propio, fue una figura reconocible y protagónica de la "gran fusión".

Sol y Medianoche

Sol y Medianoche fue uno de los primeros grupos en Chile dispuesto a recuperar el legado de canto popular de Violeta Parra y presentarlo en clave rockera y eléctrica. Combinaron ese trabajo con composiciones propias, y es posible ubicar su música en una continuidad con lo que una década antes que ellos hicieron Los Jaivas, Blops y Congreso. Desde 1982, la banda reunió a músicos antes experimentados junto a En Busca del Tiempo Perdido, Sol de Medianoche y Tumulto, afines al rock progresivo, el rock duro y el canto de raíz latinoamericana.

Orquesta Cubanacán

El éxito, popularidad y espectacularidad de la Orquesta Cubanacán atraviesa la línea cronológica de la música tropical desde mediados de los años '50, de la mano de un puñado de jóvenes encandilados con los nuevos ritmos del mambo y el chachachá provenientes desde Cuba y el resto del Caribe, y fundamentalmente por la figura del cantante Roberto Fonseca, conocido popularmente como Pachuco.

Arturo Gatica

Si Gatica es un apellido célebre en el mundo gracias al éxito universal de los boleros de Lucho Gatica, hay en la historia un hermano mayor que hizo triunfar primero el nombre de la casa: ése es Arturo. Cantante y actor, Arturo Gatica es modelo del artista del disco, la radio y el cine consagrado en los años '40 en Chile, y afianzó su popularidad en todos esos frentes como intérprete de tonadas, tangos, valses y boleros, competente por igual en la música típica chilena y en el cancionero latinoamericano. Más de medio siglo de carrera le permitió iniciar sus grabaciones en la era del acetato y extender hasta los años '80 y '90 su discografía, marcada por éxitos como las tonadas ''Yo vendo unos ojos negros'', ''Mata de arrayán florido'', ''Ende que te vi'' y ''Fiesta linda'', canciones como "Tendrás un altar", y su popular versión del tango ''La calesita".

Quique Cruz

Dos vidas cohabitan en la historia de este músico. Quique Cruz vive desde 1980 en Estados Unidos, donde ha realizado un trabajo a partir de las raíces latinoamericanas cercano a la llamada world music o "música del mundo" y donde integra el conjunto internacional de fusión Quijeremá. Pero antes de ser Quique Cruz él es Claudio Durán, nacido en Chile, un país donde se inició en la música pero donde también fue detenido y secuestrado bajo dictadura en 1975 en campos de prisioneros como Villa Grimaldi, una marca que del mismo modo está presente en su trabajo.

Hugo Moraga

Debutó en 1974, comenzó a grabar en 1979, en sus inicios fue parte del movimiento cultural contrario a la dictadura de Pinochet, y esas coordenadas históricas pudieron moldear algunos de los rasgos musicales de este cantautor: un inconformismo a toda prueba, la virtud de no ser explícito en sus versos y la capacidad de desplegar las posibilidades de una guitarra acústica. Pero en el fondo su música no tiene edad. Hasta hoy Moraga tiene un pie en la bossa nova y otro en el funk, y en sus composiciones circulan el rock, el jazz, Antonio Carlos Jobim, Frank Zappa, Miles Davis, Spinetta, la Mahavishnu Orchestra y la Nueva Canción Chilena. Con todas estas fuentes, y aún al margen del negocio discográfico como una condición constante, el autor tiene escritas dos composiciones esenciales de la música popular chilena como "La vida en ti" y "Romance en tango", y su cancionero es un inventario de inquietud musical tan extenso como valioso. Entre 2006 y 2009 residió en París.

Elisa Avendaño Curaqueo

Con kultrún en mano y a viva voz, la figura simbólica de la ülkantufe —"la que hace el canto tradicional de la tierra", en una traducción aproximada desde el mapudungún— ha representado la historia de Elisa Avendaño Curaqueo. Mujer mapuche, cultora, investigadora y transmisora de diversas sabidurías de su pueblo desde la década de 1990, su trabajo silencioso aunque resonante llegó a conocerse en Europa y Latinoamérica antes que en Chile, y le valió el Premio Nacional de Música en 2022. El acontecimiento, entonces, fue un absoluto quiebre en la hoja de ruta de un galardón que por ese tiempo se debatía entre la música de tradición escrita y la música popular. Elisa Avendaño Curaqueo abrió así un nuevo borde, al poner a la vista la música de los pueblos originarios.

Claudio 'Pájaro' Araya

Si el talento pudiera medirse por la relevancia de quienes buscan los propios servicios, Claudio Pájaro Araya tuvo pruebas suficientes de ventaja: Congreso, Los Jaivas, Osvaldo Torres, Cristina Narea, Evelyn Cornejo y Los Celestinos lo integraron en diferentes momentos a sus giras y grabaciones. En sus últimos años de vida, el músico fue parte de la formación estable de Chico Trujillo y Bloque Depresivo. Pero no fueron las colaboraciones el único cauce de trabajo creativo para Araya. Su composición y filosofía en torno a la música nortina apareció también de manera fundamental en el conjunto Huara, cofundado por él en 1978, y el cual lo ocupó de modo intermitente por diferentes décadas, formaciones y proyectos. Avezado en charango, tiple, cuatro venezolano y cajón peruano, el músico nacido en Antofagasta fue considerado uno de los forjadores de un sonido nortino innovador y riguroso. Sus dos discos solistas, Comparsa Huara (2007) y Danza (2021), fueron prueba de su libertad creativa y riesgo en el trabajo sonoro, activadas ambas hasta su muerte, en mayo de 2024.

Ariel 'Yelo' Aguirre

Ariel Rómulo Aguirre Montaldo, mucho más conocido solo como Yelo, es un baterista de jazz que cruzó las décadas en el oficio musical y llegó a ser considerado un referente jazzístico en la Quinta Región. Con un estilo percusivo elegante y de gran swing, apareció como adolescente a fines de los años '60 en Viña del Mar y Valparaíso, sobre todo junto a su hermano mayor, el trompetista Pablo Aguirre. Pintor y músico, mantuvo un perfil bajo pero llegó a ejercer una influencia importante entre los músicos de ese eje territorial, cruzando generaciones y proyectos.

Tata Barahona

Tata Barahona es cantautor, profesor de música, lutier e integrante del grupo de música medieval Calenda Maia. Sus orígenes se encuentran en los circuitos estudiantiles, que luego se fueron ampliando a los escenarios de la trova en un camino creativo marcado por cantautores como Eduardo Gatti y Alexis Venegas. Tras su disco debut en 1993, mantuvo una década de silencio, y en los años 2000 grabó artesanalmente dos nuevos títulos, pero el año 2011 dio un paso decisivo y presentó su primer disco de estudio, Fotografías. El trabajo fue el inicio de una trilogía, con la que ha puesto canciones en radios (como "La mexicana", "Te vas de mí" o "Luz de rabia") y redes sociales y que lo han llevado por todo Chile, convirtiéndolo en un nombre fundamental de la trova en la segunda década del 2000.

Benedicto 'Piojo' Salinas

Cantor, payador, guitarrista y guitarronero, Benedicto Salinas Jiménez, conocido como el Piojo Salinas, es uno de los mayores cultores del canto popular chileno. Se inició en el folclor, integró el elenco de la Peña Chile Ríe y Canta creada en 1965 e integró una agrupación formada por Pedro Yáñez, Santos Rubio y Jorge Yáñez que en 1980 restituyó la popularidad de los encuentros de payadores. Músico comprometido además en la resistencia cultural después de 1973, sufrió el peor golpe de su vida cuando su esposa, su hijo y su cuñada murieron tras un operativo policial en 1986 y engrosaron el historial de víctimas de la dictadura. Desde entonces y hasta su muerte en 2008, la vida de Piojo Salinas fue una lucha entre ese drama personal y la chispa y picardía que desde antes habían caracterizado su carrera, una de las más significativas del canto popular en nuestro país.

Skuas

Skuas fue el proyecto de música avant-garde que reunió en París a los músicos que una década antes habían generado la primera experiencia de free jazz en Santiago de Chile: los hermanos Manuel Villarroel (n. 1944) y Patricio Villarroel (n. 1947), y Matías Pizarro (n. 1949). El nombre fue obtenido de un ave que habita en zonas remotas y en ultramar —en la Antártica chilena y las Islas Kerguelen—, y durante diez años de acción en Europa, amplió el rango y el concepto tanto de composición como de improvisación de sus integrantes.

Carlos Fonseca

La regla es que la industria musical chilena casi no ha contado con mánagers profesionales; y Carlos Fonseca fue, de algún modo, la principal excepción que lo confirma. Nadie más en nuestro país se hizo cargo de representar a tantos músicos importantes ni generado tantas posibilidades ciertas de grabación para debutantes como este hombre criado entre Lima y Buenos Aires, y que se decidió adoptar el desarrollo rockero chileno como una suerte de misión apenas se instaló en Santiago, durante su juventud. En los años '80 fue suya la creación y gestión del sello Fusión, asociado a la tienda del mismo nombre. Desde entonces su consejo profesional cruzó de modo importante otras tres décadas de actividad musical.

Lalo Parra

Tío Lalo para los sobrinos y cercanos, Eduardo Emeterio Parra Sandoval de nacimiento, Lalo Parra es parte de la primera y famosa generación de la familia Parra, cuarto hermano de la casa luego de Nicanor, Violeta e Hilda, y mayor que Roberto, Lautaro, Elba y Óscar Parra. Cantor, guitarrista, autor y compositor, durante su vida difundió un repertorio de cuecas choras, jazz guachaca y valses tradicionales acunado en la familia y aprendido en más de ocho décadas de historia. Entre todos sus hermanos fue quien más mereció el nombre familiar de tío, ya no sólo de parte de sus sobrinos originales, sino de todo el público que encontró en él un símbolo de experiencia popular chilena.

Enrique Planas

Enrique Planas es uno de los trompetistas de jazz tradicional de Nueva Orleans y Chicago, seguidores del maestro del hot jazz Luis Huaso Aránguiz. Con un estilo melódico, simple y lúdico, su mayor presencia la marcó en sus años de militancia en el grupo Retaguardia Jazz Band, a la que se unió en 1972 como su quinto trompetista, sustituyendo a Luis Castillo. Pero Planas había tenido su primera acción en el conjunto "rival", los Santiago Stompers, elenco en el que se inició en 1965 como un joven músico, y se retiró en 1971 para pasar entonces a la Retaguardia. Con más de cuatro décadas en este conjunto fundamental del Club de Jazz, el trompetista llegó a actuar en el mundialmente reconocido festival Jazz in Marciac, que se realiza en Francia.