"Enamorado"
Los Vásquez y su "pop cebolla" versión 2013 son N° 1.
Formación: Santiago, 1954.
Disolución: 1964.
Años activos:
Integrantes:
Primera orquesta
Jack Brown, voz (1954).
Lucho Kohan, saxo alto y dirección (1954 – 1961).
Roberto Mono Acuña, trompeta (1954 – 1961).
Pastor Gutiérrez, trompeta (1954).
Carmelo Bustos, saxo alto y clarinete (1954 – 1962).
……… Berríos, saxo tenor (1954).
Fernando Morello, piano (1954).
Raúl Angel, contrabajo (1954 – ¿).
Lucho Córdova, batería (1954 – 1961).
Oscar Mulato Salazar, tumbadoras (1954 – 1961).
Humberto Lozán, voz (1955 - 1962).
Pedro Suárez, trompeta (1955 – 1959).
Kiko Aldana, saxo tenor y saxo barítono (1955 – 1964).
Nello Cianguerotti, piano (1955 – 1959).
Willy Marambio, trompeta (1956 – 1959).
Álvaro Vicencio, saxo tenor (1959).
Integrantes de la segunda orquesta
Chivirico Dávila (voz), Ricardo Barrios (trompeta), Juan Bulnes (trompeta), Mickey Mardones (saxo tenor), Luis Leiva (saxo ¿), Luis Retamal (saxo barítono). Luis Saravia (piano), Luis Ravello (contrabajo), Mario Bórquez (contrabajo), Manuel Guerra (batería), Benjamín Sepúlveda (tumbadoras), Carlos Figueroa (batería).
La leyenda de la orquesta más profunda, brillante y recordada de la música tropical chilena se escribió primero con “U”. Uambalí era el nombre de un pequeño pueblo del interior de Chillán que llamó la atención del guitarrista y cantante popular Caupolicán Montoya, conocido artísticamente como Jack Brown. El nombre, que significaba "nido de ladrones", sonaba demasiado afro como para existir en el campo chileno sureño, y fue él quien luego propuso alterar la ortografía incluyendo la primera letra por la “H” y la última por la “Y” para darle un carácter aún más exótico y definitivo a su nombre.
Pero
Noches interminables en el Nuria
Los músicos populares de fines de los años '40 acostumbraban a reunirse en una de las esquinas de
Millán fue despedido por los propietarios del local y los músicos se reorganizaron para enfrentar la contingencia, llamando a Jack Brown al frente como reemplazo de Millán. El giro fue total. Adquirieron ahí el nombre definitivo de Orquesta Huambaly, sus primeros uniformes de escena (smokings amarillos, chaquetas celestes, camisas blancas, humitas negras y zapatos de charol) y a su primer director musical: Lucho Kohan.
Carmelo Bustos (n. 1923), que conocía muy bien la música cubana pues había integrado la orquesta de Joe O’Quendo, se unió a Kohan en una dupla de cañas para los saxofones alto. Además se abrió una fila de trompetistas con Roberto Mono Acuña y Pastor Gutiérrez, un músico popular que duró muy poco. La sección rítmica quedó configurada por Fernando Morello (piano), Raúl Ángel (contrabajo), Lucho Córdova (batería) y el peruano Óscar Mulato Salazar (tumbadoras).
Una vez terminada la temporada en el Nuria, la orquesta se mudó al local El Club de
La orquesta sensación de la casa Odeon
Pero Jack Brown alcanzó a permancer sólo algunas actuaciones al frente de la orquesta, pues sus problemas de convivencia desembocaron en la salida del conjunto. Una vez terminada la temporada en El Club de
Además se incorporaron el saxofonista tenor nortino Enrique Kiko Aldana (n. 1924) y el trompetista Pedro Suárez. Nuevamente sin cantante, Kohan decidió contratar en
En 1956,
Las grabaciones con Odeon siguieron ininterrumpidamente: En 1957 grabaron piezas como “Cumbara cumbara”, “A rivederci Roma”, “Agustina de Aragón”, “Expreso aéreo”, “Ay mama Inés”, “Ave María Lola”, “Chachachá Dior”, “Serenata jazz” y los famosos “Concierto para ritmo” y “Dilema para tambores, con Lucho Córdova como estrella. En 1958, otros éxitos como “Chachachá del tránsito”, “Chachachá bar”, “Calypso”, “Cayetano baila”, “Calculadora”, “Compadre Pedro Juan”. Y en 1959, “Corazón caprichoso”, “Cachito”, “Insólito” o “El lorito y el carbón”.
La gira europea
La popularidad iba en aumento con giras por todo el país, contratos exclusivos en el Casino de Viña y también en el tradicional establecimiento porteño Baños del Parque, el mismo lugar que a comienzos de los años 20 recibió a marinos norteamericanos llegaron con instrumentos de viento y discos de jazz, y donde el compositor Pablo Garrido reclutó a sus músicos para formar la primera orquesta de jazz chilena.
En 1959 abordó un barco e inició un viaje de 16 días a Europa, en la primera gira de una orquesta popular chilena al Viejo Mundo. Para ese viaje, Kohan ya tenía al trompetista Willy Marambio y contrató al joven saxofonista de Valparaíso Álvaro Vicencio (quien tomó el registro del tenor e hizo cambiar a Aldana al barítono, sonido que dominaría en el futuro en el jazz y la música popular). Ambos ayuidaron a engrosar el sonido de las secciones de metal y caña, respectivamente.
Fue una itinerancia entre mayo y diciembre de 1959 que elevó la categoría de los músicos en escena. Llegaron a actuar en Bélgica con estrellas como Edith Piaf, Gilbert Becaud y Charles Aznavour. Según recuerda Lucho Córdova, una de las decisiones más acertadas de Kohan fue orientar la orquesta hacia el repertorio afrocubano en lugar del swing clásico norteamericano. El público europeo recibió el impacto de la música latina en ciudades de Francia, Holanda, Bélgica y España, ahora con vestuarios renovados: traje rosado con solapa brillante, humita blanca o negra según la ocasión y zapatos blancos. El cabello, impecablemente recortado y engominado.
Pero la gira, por más carácter de hito histórico que hubiera adquirido en la música chilena, significó el proncipio del fin para
Epílogo: la otra Huambaly
A Santiago, en cambio arribó lo que quedaba de la orquesta con el dilema del futuro. Grabaron algunas piezas para Odeon, pero ya era un hecho que la orquesta estaba en plan de disolución. Ni Kohan, ni Córdova estaban demasiado convencidos del futuro de
En 1960 entran al estudio para grabar canciones como “Bésala”, “Cumpai José”, “Yo bailo mi chachachá”, “Sabrosito así”, “Mammy” o “Ritmo de chunga” o la clásica pieza jazz latino de Fernando Morello y uno de los manifiestos artísticos de
De los músicos de la era previa a la gira europea, Kiko Aldana se mantuvo en la música popular y el jazz, integrando al final de su carrera
—Iñigo Díaz.
"Es muy tarde"
Clave íntima y lúdica para lo nuevo de Libro, disco 2013 de Jorge González.