Marciano nació como la derivación de un proyecto electrónico previo que ocupó a
Sergio Lagos y
Rodrigo Castro (antes en Tec Machine) bajo el nombre Musikalibre. De las largas improvisaciones semisicodélicas que inspiraban a ese proyecto, Marciano marcó a partir de 1998 un giro hacia algo más acotado y de anclaje firme en el espectáculo en vivo.
La sociedad
Castro-
Lagos mantuvo durante un tiempo un inusual ritmo de publicaciones, con un promedio de casi un disco anual y una agenda intensa de presentaciones tanto en la provincia chilena como en Europa. Su existencia se aseguraba estable al momento del debut solista de
Lagos, en el primer semestre del 2007, pero desde entonces no ha habido novedades en su discografía.
Música para bailarYa el primer disco de Marciano,
Come astronautas (1998), se apoyaba de modo importante en el
house, pues el dúo se consideraba orientado a la animación de fiestas y noches de baile en clubes. En momentos en que el interés por la música electrónica en Chile crecía con una rapidez que hacía difícil diferenciar músicos, DJs y "productores de eventos", Marciano se afianzaba como un proyecto de al menos una característica inconfundible: su vocación por el espectáculo en vivo. "Queremos expandir nuestra propuesta. Queremos ser el grupo que más haya tocado en este país, y luego salir a Latinoamérica y Europa", anunciaban.
Fueron de a poco cumpliendo esas metas. En 1999 ofrecieron unas primeras presentaciones en Argentina, y en el 2001, tras la publicación del álbum
Obníbula, el grupo consiguió un cupo en la versión de ese año del prestigioso festival Sónar, en Barcelona (el mismo año en que también debutaba el chileno
Fiat600). Al año siguiente, el álbum
Polarizado apoyó su gira nacional más extensa hasta entonces, con cincuenta presentaciones del norte al sur de Chile en menos de un año, y luego más presentaciones en Europa (octubre del 2002).
Fue precisamente ese disco el que permitió a Marciano expandir su música fuera del circuito cerrado de los seguidores de la electrónica. Más allá del interés que podía generar la presencia de
Sergio Lagos —a esas alturas, el más popular animador televisivo menor de treinta años en Chile—, el proyecto no había podido imponer su trabajo dentro de márgenes amplios de difusión popular. La situación cambió con
Polarizado, un disco que incluyó relecturas para "Billy Jean", de Michael Jackson, y "Kiss", de Prince; y que acomodó el sonsonete de Pablo Neruda sobre secuencias electrónicas (recitando su célebre "Poema XX"), en lo más cercano que el dúo ha tenido hasta ahora a un
hit. Por si quedaran dudas de su vocación de masas, Marciano consiguió el apetecido espacio de la apertura del Festival de Viña 2004, para el cual montaron un breve set de electrónica y baile.
Su intensa agenda de presentaciones sería probablemente aún más acelerada de no ser por las múltiples obligaciones de
Sergio Lagos en televisión (a las que, con el tiempo, ha ido sumando proyectos empresariales a través del sello Condormusic, la productora Evolución y la tienda Disquería B). El disco
Absoluto fue lanzado durante una fiesta de Año Nuevo, y fue destacando durante el 2005 sobre todo a través de "Siempre", un tema cantado por
Nicole (también es suya la voz de "Aveces"). En varias entrevistas, Lagos destacó la diferencia en estructura, formal y de fondo, del álbum: "Prácticamente todas las canciones nacieron en guitarra y sintetizador", le dijo al diario "El Sur". "Lo sentimos como un disco muy musical, menos abstracto. La estructura de canción es más reconocible [...]. Definitivamente, es un disco más pensado para satisfacernos a nosotros mismos que para buscar la aceptación de la gente".
La continuidad de su discografía se encuentra temporalmente en pausa, pese a que Sergio Lagos ha asegurado que su carrera solista como cantautor no interrumpiría su trabajo con Castro.
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Marisol García Foto: loop.cl