El cantautor pop Felipe Schuster, ex integrante del grupo Hic Sunt Leones, presentará su primer disco solista en vivo.
"Enamorado"
Los Vásquez y su "pop cebolla" versión 2013 son N° 1.
Diez imperdibles de exportación:
Nuevos chilenos por el mundo
Diez imperdibles en pugna:
Música y conflicto
Diez imperdibles únicos:
La música en el año más movido del siglo
Diez imperdibles colectivos:
Compilado de compilados
Diez imperdibles emancipados:
Solistas, un paso al frente
Diez imperdibles melodiosos:
Las voces inolvidables de la canción chilena
Diez imperdibles extra large:
Los títulos más largos de la música chilena
Diez imperdibles tradicionales:
Folclor para todo el año
Diez imperdibles eróticos:
Música caliente para un invierno frío
Entre una estrella de la tonada como la negra linda que era Ester Soré en los años '40 hasta el ministro del funk y el soul amatorios que es hoy Solo di Medina, en Musicapopular.cl hacemos aquí la primera selección de discos de alto impacto sensual, elegidos de la colección PortalDisc.
Corren los años '40, era dorada en que la radiotelefonía, la orquesta de baile y la bohemia de traje y corbata se enseñorean entre el gusto musical de los chilenos, y también hay espacio para un sex-symbol nacional. Ella es Ester Soré, acorde a ese espíritu: al lado de un arroyito claro o bajo un sauce al ritmo de una tonada, la cantante es la estrella de su tiempo en el cine, la radio y el disco. En este compilado están sus argumentos, entre la malicia ladina de "Mata de arrayán florido" y el erotismo posible para la época y hecho tonada que hay debajo de "La enagüita".
Una canción erótica en las radios ya es un referente. Una canción erótica en las radios de un país bajo un dictador que admiraba a Franco ya es para sacarse el sombrero. En el Chile pinochetizado de los peores '70 eso fue lo que hizo el trío Frecuencia Mod con "Duele, duele", la mejor canción amatoria en la historia del pop nacional. Si en 1975 Donna Summer tuvo muchos orgasmos con "Love to love you baby", en 1978 en Chile tuvimos a Frecuencia Mod. Nada que envidiar.
En medio de la solemnidad de la Nueva Canción Chilena, en años donde todo parecía serio y urgente, las divagaciones de una pareja que sólo quiere tener una noche apasionada pueden sonar irrelevantes. Pero no es así. En “Il bosco”, original de 1970, Payo Grondona cuenta cómo una pareja está atrapada una noche en ese restaurante de San Francisco con Alameda, esperando en vano una pieza de un motel. Regrabada en los años ‘80, e incluida en este compilatorio, la canción tiene cuarenta años y la problemática a la que alude (a diferencia de muchas de las que se denunciaban en su tiempo) está aún presente en la sociedad chilena.
El primer disco del grupo desde donde iban a despegar la cantante Carito Plaza y el productor Bruno Borlando tiene una sola urgencia: sexo. Es una descarga de funk y hip-hop declarados, sólida y prioritaria en ese objetivo, entre rimas raperas, gemidos femeninos y a lo largo de canciones que se llaman “Caliente”, “Sexo caliente”, “Eleva tu orgasmo” o, si hay que buscar una metáfora, “Penetra”. Explícito. FunkReal es como Lil’ Kim o Foxy Brown chilenos a no dudar.
La sola voz de la azafata que invita a un viaje sin ticket de regreso es el anuncio de un disco ciento por ciento dulce y sudoroso. Solo di Medina es el epítome local del amante afrolatino y si antes él fue el hombre que puso la voz en la “Chica eléctrica” de La Pozze Latina, aquí brilla con luces propias en “Esta noche”, “Acércate más”, “Femme fatale”, el espléndido falsete de “Mujer de vuelo” o la descripción de su mujer perfecta en “Hembras de Marte”.
La Noche parece ser la banda sonora de los encuentros furtivos en moteles y de la seducción sin compromisos ni trascendencias. En la misma línea del sonido tropical que en los ‘90 inauguraron bandas como Amerikan' y Trópi-ka'l Sound (ambas intérpretes de ese himno inmortal “Haciendo el amor”), La Noche tiene en eso su principal tema, y cualquiera de sus discos exuda (nunca mejor usado ese término) sensualidad y erotismo. Éste es su cuarto trabajo, y desde su título y en temas como “Esta noche por tres horas”, “La última vez” y el ya clásico “Quiero ser libre”, la voz de Leo Rey incita a todo ello. Total… es tarde y te lo dice la noche.
Era la señorita que emitía los gemidos en una canción con alta temperatura desde el título: “Caliente”. Con el grupo FunkReal participó también de otras igual de directas como “Espérame esta noche” o “Eleva tu orgasmo”, pero en su primer trabajo solista Carito Plaza pasa de lo explícito a lo sugerente sin abandonar sus impulsos sexuales. “Suave contacto”, “Perfume” e “Instinto animal” son sus nuevas canciones, en tiempos medios y con marcados acentos del soul latino.
Es la combinación perfecta: la sombra, el delineador y el rímel. Está en cada una de las artistas del cabaret Bim Bam Bum que retrató el reportero gráfico David Rodríguez Peña y que ilustran el disco más sexual del trío de jazz del guitarrista Ángel Parra. El mambo, la rumba y el chachachá marcan la época dorada de la bohemia capitalina que queda retratada aquí con ritmo, swing, varias copas de más y una colección histórica de vedettes irresistibles.
“Muéstrate con sencillez / Y confía en el azar” son los cálidos versos con los que Joe Vasconcellos arranca ese llamado a la oportunidad que es “Sólo por esta noche”, uno de los himnos sensuales de los años ‘90, cadencioso e inolvidable. “Me quito de encima culpas / Que me pueden destrozar” dice, agregando aire fresco al entonces exigente y grave rock chileno. Hoy es el single del DVD que registra el concierto de los cincuenta años de Vasconcellos, y ahí cuatro mil personas revelan que son varios los dispuestos a confiar en el azar.